1. Gargantas pijeras


    Fecha: 02/07/2018, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: ámbar coneja, Fuente: CuentoRelatos

    ... nos corrió hasta que logramos meterlo en la carpa. Maca le bajó el jean de una y el tipo miraba desorientado mientras yo me hincaba en el piso para mamarle ese tremendo pedazo, mucho más duro y grande que el de los porteños. No nos entraba en la boca, pero él hacía lo posible para que entre las dos abarquemos esa pijota sudada pero deliciosa.
    
    ¡son dos cochinas, dos putitas calentonas, sigan así y no les cobro nada, chupá vos morocha!, me decía tocándome las tetas y nalgueando a Maca que, lo pajeó contra su boca, y en cuanto yo comencé a saborear sus huevos calientes, el me metió un poco más de la mitad de su tronco en la boca, y empujó sabiamente pero con brutalidad, hasta que le gritó: ¡te la vas a tragar toda mocosita!, y la guarra se hizo pichí encima mientras tosía por las burbujas de la lechita del hombre en su garganta, que poco a poco volvía a recobrar el aliento.
    
    Apenas él se esfumó ella corrió a cambiarse la ropita mojada, entró Bauti a la carpa, y no me contuve. Otra vez se la chupé y lo hice acabar dos veces.
    
    Me dí cuenta que necesitaba más y más el sabor de la leche de los machos en mi boca. Obvio, lo filmé todo y se lo mostré a Maca, quien me confió que ella se lo quiere coger pero que va contra sus principios morales.
    
    Al día siguiente, mientras yo tomaba sol vi que un flaquito con auriculares iba y venía sin disimular sus misiles visuales a mi cola. Cuando no pude más le mostré un pote de bronceador para pedirle si de buena onda me ponía un poquito ...
    ... en la espalda. Pero cuando se me acercó, con una mano le agarré la pija encima de su maya húmeda y con la otra metía y sacaba un dedo de mi boca. El flaco notó mi sed seminal y no dudó en seguirme a la carpita donde me dejó en tetas, me las chupó y luego fregó su morcilla ya desnuda en el hueco de la fiebre de mis pezones. Pero le demostré que yo tomo las riendas al voltearlo sobre la manta, sentarme sobre su pecho y llenarme la boca de pija, con esa pija creciente, venosa y resbaladiza por mi saliva y su juguito. La primera vez me tomé su lechita, y la segunda acabada se la compartí mientras nos tranzábamos prendidos fuego en el suelo. Al chancho le encantaba que le frote el culo en la cara!
    
    Cuando el flaco se las tomó corrí a buscar a Maca para mostrarle el video de lo que terminaba de hacer. Pero eso quedó para más tarde. La encontré en cuclillas rodeada de 4 pijas mucho más grandes que las anteriores. Eran 4 tipos que jugaban al tenis en la playa, a los que ella le había echado el ojo a sus erecciones.
    
    ¡dale Lauri, sumate nena, que estas pijas están re ricas!, me dijo, y me mandé. Los cochinos quisieron que nos besemos en la boca, pero no le dimos bola porque no somos lesbianas. Me metí una en la boca, la que Maca había babeado entera y lo hice gemir a ese gordito con mi lengua juguetona y con mis mordiditas. Ella intentaba devorarse de a dos, pero no podía. Pajeaba y chupaba con una desesperación que me animaba a petear con mayor locura. Estábamos a la orilla del ...