1. Como inicié como suggar baby 1.


    Fecha: 21/11/2020, Categorías: Jóvenes Tus Relatos Autor: Anapao, Fuente: RelatosEroticos-Club

    Esta historia está lejos de empezar como se supondría, yo misma imaginaba a estas chavitas que le sacan dinero a señores mayores como florecitas de pantano que se defienden con el cuerpo y son como super trepadoras y así; este no es el caso,  me llamo Anapao, de mi vida te podría decir que soy una niña bien normal, o sea no soy de las más ricas, pero tampoco así pobre, normal pues.
    
    El caso es que comenzaba a vivir sola, saliendo de la universidad, calculé un poco mal los gastos porque destine mucho en el depa y no creí que vivir sola fuera tan caro, mal no estaba tampoco, sólo un poco menos desahogada que en mi casa y pues estaba buscando en las rebajas de ropa por internet cuando encontré un vestido que me encantó, decidí ver en que tienda estaba, me puse una sudadera y salí a comprarla, así en pijama y todo, me subí a mi coche y llegue a la plaza.
    
    Jamás pensé que fuera para tanto escandalo, o sea, soy super blanca papel, pelo negro, lacio, facciones finas producto de un largo linaje de esposas trofeo y pues, soy super flaca, eso si, soy super piernuda, super, te estoy diciendo super, es complicado que use pantalones porque no entro en ninguno aunque la cintura me nade, generalmente uso vestido y faldas pero largas, cero zorra, el caso es que esta vez, por la prisa, se me hice fácil, salir en un micro short de pijama, que o sea si es cortito, pero no por zorra, sólo que igual si tengo algo de pompa y se levanta. El caso es que era un escandalo, todo el mundo se me ...
    ... quedaba viendo, yo pensaría que por ir en pijama, pero más bien si era a mi, entre algunos nacos y gente bien, tengo que decir que me sentí un poco apenada, pero ligeramente excitada, pero yo a lo que iba. Llegue a la tienda, y resultó que el precio que vi, era sólo por internet  -ya ni todo el oso que me avente de ir enseñando por todos los pasillos de la plaza- cuando un señor, así tipo 50´s, se acerca y le dice a el dependiente que el se hace cargo de la diferencia. 
    
    Yo lo voltee a ver super indignada, y le dije: No hace falta, eh, gracias, yo me hago cargo de mis gastos.
    
    El, con una sonrisa que más que cordialidad dio a reflejar con sus movimientos y todo que era dueño de las situaciones, me dijo con toda amabilidad que el lo sabía, pero que una niña como yo, no merecía que le hicieran pasar ni la más mínima de las molestias, que eso era todo. 
    
    ¿Todo por unos pinches shorts we?
    
    Sentí realmente un calorcito interior con la situación, sobre todo, cuando dijo una niña como tu, nada naco, de bonita, linda, mucho menos buena, o algo. Sólo gentileza. Y sólo atine a decirle ¿Y tú que ganas con eso? el me contesto que la satisfacción de verme obtener lo que -yo- quería. 
    
    Sigo sin entender porque, pero le dije, bueno, gracias, le sonreí lo más linda pero nada sugerente que pude, y me fui. 
    
    Juro que yo seguí dando vueltas entre por ver algo para almorzar, bueno, desayunar y a ver que se me cruzaba, en fin, entre a Hugo Boss y me dio por probarme algunas cosas para el ...
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