1. Trabajando como puta travesti - Parte 2 - Fin


    Fecha: 28/05/2021, Categorías: Erotismo y Amor Autor: ClaudiaZorra, Fuente: CuentoRelatos

    Ahora que me habían bañado en semen caliente tenía mi huequito estrecho listo para la siguiente sesión; quería complacer a mis clientes pero también gozar cada segundo de placer. Me ubiqué en la cama, posando en 4, con el trasero elevado, ofreciéndolo a cualquiera de los 3. Brian tomó la iniciativa: luego de lubricar su mazo ahora duro, me tomó de las caderas y acercó la cabeza dura de su pene a mi ano hasta tocar la entrada de mi “boi-pussy” – “oh si, mételo por favor!” pensaba yo, deseosa de ser penetrada. Y así fue, primero sentí la cabeza ancha y dura entrar con algo de esfuerzo, pero cuando lo hizo me sacó un suspiro por la boca – “ya, está adentro, que rico” – ahora solo empuja, y así lo hice: deseosa de tenerlo adentro lo antes posible empujé mi cuerpo hacia el de Jim, con tanta fuerza que los 25 cm de su verga terminaron totalmente dentro de mi en cuestión de segundos; incluso él se sorprendió. Y una vez penetrada me convertí en una máquina de follar: entra, saca, entra, saca, una y otra y otra vez. Podía claramente sentir el borde de esa cabeza gorda frotando las paredes internas de mi cuerpo, sentía las venas, cada centímetro de piel; Jim tomó mis caderas más fuertemente ahora y empezó a talarme casi con violencia…y yo lo amaba por eso. Nuestros cuerpos se movían en sincronía, como una danza; mi cabello se balanceaba al ritmo, cubriendo mi rostro aún con restos de semen; no quería que pare ni por un momento.
    
    Mientras esto pasaba, Brian y Tom ya tenían las armas ...
    ... listas para entrar en acción. Yo me imaginaba lo que venía: Brian se colocó delante de mí ofreciéndome la verga en la entrada de mi boca. “Abre la boca puta” me dijo, lo cual yo obedecí al instante; de ese modo empezó mi doble cogida: por delante y por detrás…toda una delicia del paraíso. Por un lado, tenía una verga dura llegando hasta el fondo de mi recto y por delante, otra que tocaba mi garganta; simplemente no podía pedir más. Tom se aunó al grupo también ofreciéndome su verga para se mamada, así que pasé a chupársela a los dos mientras Jim no dejaba de follarme.
    
    Al cabo de un rato, y de manera inevitable, Jim lanzó un chorro gigante de semen caliente dentro de mi…podía sentir claramente como ese líquido viscoso me inundaba – era una sensación deliciosa y única; yo estaba gozándolo como una verdadera perra en celo. Él siguió penetrándome hasta que parte de su esperma empezaba a brotar de mi vagina anal; quiso que limpiara el semen que cubría su pieza con mi lengua así que giré para complacerlo. Luego de eso, aún me faltaba complacer mis otros dos clientes; Tom se echó boca arriba con su pieza erecta como un mástil. Sabía lo que tenía que hacer: me monté sobre él, y abriendo las piernas, coloqué la entrada de mi huequito sobre su pene duro; solo cerré los ojos y dejé mi cuerpo caer … ¡oh dios!...Tom tenía una verga más corta, quizá 20 cm pero mucho más gorda, casi como una botella, en serio, así que sentí como mi hueco se partía a medida que yo caía sobre él; cuando ...
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