1. Primera vez con dos mujeres


    Fecha: 21/11/2020, Categorías: Incesto Autor: Karlos, Fuente: CuentoRelatos

    ... salimos rumbo al depa de, ahora lo sabía, Rebeca, la chica de la minifalda. Rebeca era española y Karla mexicana. A ambas les encantaba el tequila y, como estaba a punto de comprobarlo, el sexo.
    
    Llegamos a casa de Rebeca y de inmediato comenzamos a tomar y a cantar. Como a la hora y media de plática, canto y mucho tequila, Karla me dice que se acababa de divorciar y que su amiga le había propuesto distraerse yéndose a bailar juntas, pero que, como era muy temprano, decidieron tomar una copa en el bar mientras llegaba la hora de irse. También me confesó que su amiga Rebeca había tomado éxtasis hacía un rato. Mientras nosotros platicábamos Rebeca ponía un disco en su componente. Era una música flamenca y ella empezó a bailar y a cantar flamenco con una fuerza impresionante. Cantaba y en su cara se denotaba la fuerza de cada palabra y con las manos aplaudía y se levantaba la ya de por sí corta falda. Zapateaba con mucha fuerza en el piso y remataba el baile con un movimiento intenso de todo su cuerpo, mientras su rizada cabellera le caía despeinada y con furia en la cara. Yo estaba extasiado con ella. Era un espectáculo maravilloso. De pronto empieza otra canción y Rebeca se me acerca y me empieza a cantar flamenco a unos cuantos centímetros de la cara. Me provocaba con su mirada y sus labios, que cada vez se acercaban más a mi boca. Su cabello negro y rizado brillaba con las velas que habíamos prendido en la sala. Yo estaba sentado, casi recostado en un sofá.
    
    Con un ...
    ... movimiento sorpresivo Rebeca se me sentó en las piernas, de frente, con las piernas abiertas y la mini hasta el inicio del pubis. Yo estaba como petrificado por el espectáculo. Rebeca me dice, «lo prometido es deuda, me cantaste mi canción, ahora va el beso», y me planta un beso en la boca, metiendo la lengua hasta dentro y succionando mi lengua y mis labios. De pronto, Karla toma mis manos y las pone en las nalgas de Rebeca. Las pone y las aprieta. Rebeca se contorsiona hacia atrás, dejándome ver sus enormes senos. Yo apretaba y masajeaba las nalgas de Rebeca. Estaba a mil cuando siento una mano entre mis piernas. Era Karla, que me miraba con los ojos enormes y la lengua entre los labios, mojada, invitadora. Rebeca se hace hacia delante y me planta otro beso en la boca. Su lengua entraba y salía, me lamía los labios, la cara, como una gatita, me lamía los ojos y me volvía a besar. Guau. Karla me masajea la verga sobre el pantalón, me masajea y me mira, me parece que le excita sobremanera acariciarla. Con la otra mano, comienza a bajarme el cierre y, con la otra, a masajearme las bolas, mete su mano libre en el pantalón abierto y busca la verga con ella, la saca del pantalón, la ve, gorda, hinchada, enorme, con esa cínica sonrisa vertical, rojiza, a punto de explotar inyectada de sangre. La aprieta, la masturba, con fuerza en la punta y bajando el prepucio despacio, como toda una maestra.
    
    Me masturba con su mano, acerca su boca y comienza a lamerla. Guau. Mientras tanto Rebeca ...