1. Me vio llegar sin bombacha


    Fecha: 24/07/2017, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Empezar diciendo que soy una mujer casada y feliz puede resultar el preludio de una historia aburrida. Sin embargo es así: Estoy felizmente casada con un hombre al que no se si en realidad amo pero si respeto y necesito.
    
    A mis 43 años, con una hija de 19 y un hijo de 21 he tenido la dicha de haber sentido la pija de mi marido miles de veces y de todas las formas posibles.
    
    A esto debo detenerme para contarles que soy una mujer decididamente sumisa. Siempre acepte que los hombres tienen la fuerza y la herramienta para subyugar a las mujeres, nosotras somos la que nos dejamos abrir y ellos los que nos abren.
    
    En los 22 años de casada y hasta el año pasado, solo una vez le fui infiel a mi marido y de eso ya hace casi 20 años cuando aun trabajaba en una clínica de mucama antes de recibirme de enfermera.
    
    El año pasado, y accidentalmente, volví a engañar a mi marido, esta vez el se entero y bueno… me dio la primera paliza de mi vida. No voy a aplaudir que un hombre le pegue a una mujer pero lo comprendí: un hombre como el, macho y dominante se debió sentir muy mal al descubrir que venia de la calle duramente cogida.
    
    Fue allí por la primavera argentina del 2006 cuando una mañana embriagada vaya a saber porque maleficio diabólico mi vida cambio en el mostrador de la verdulería del barrio.
    
    Todos los días iba a la misma verdulería, todos los días me atendía el mismo descarado verdulero que me decía esas procacidades con doble sentido que nos hace sonreír a las ...
    ... mujeres.
    
    Pero esa mañana era diferente. Esas procacidades tenían muchísimo sentido para mi.. alarmaban a mi concha y la humedecían, ponían firmes los pezones de mis tetas y me obligaban a mirar entre las piernas de ese verdulero. Estaba caliente y eso era irreversible.
    
    -¿ Y Usted Doña ya probo mi banana? Y me mostró un considerable plátano.
    
    -¿ja ja... debe ser media dura no? Le conteste y no pude contener mirar su bulto notable debajo del pantalón.
    
    Comencé a pedir las verduras que necesitaba: Papas, lechuga, tomates, zanahorias…
    
    -Doña. Las zanahorias se las debo para mas tarde todavía no las sacamos del cajón
    
    -Bueno- le dije paso luego.
    
    Realice otras compras y a las 12:30, hora en que cierra la verdulería pase cuando ya el verdulero estaba solo y cerrando.
    
    -Vengo por las zanahorias –dije
    
    - Ahh... Claro- me dijo el verdulero, - pero si no te molesta me tenès que esperar unos minutos que las saque del cajón.. pero venì vamos para atrás así elegís las mejores.
    
    Así fuimos para el fondo de la verdulería, donde estaba el deposito el venia detrás mío, casi pegado, sentía su aliento y el calor en mi concha se tornaba inaguantable.
    
    Llegamos a un especie de galponcito donde habían muchos cajones y bolsas y un colchón en el piso en un costado con una sabana nada mas. Lo mire curiosa.
    
    El se percato de mi asombro y me dijo
    
    -Este colchón es para casos en que a las clientas les cuesta mucho decidirse por la mercadería pueden esperar ahí.
    
    Nos reímos y le ...
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