1. CLAUDIA MI AMIGA DE PUBERTAD


    Fecha: 27/07/2020, Categorías: Lesbianas Tus Relatos Autor: marystegui, Fuente: RelatosEroticos-Club

    Cuando me llegó la adolescencia, es decir, cuando me bajo por primera vez la menstruación y se me ensancharon las caderas, cuando mis senos empezaron a alzarse y era una chica curiosa y ansiosa de saber que pasaba con mis cambios. Conocí a Claudia, una chica de mi edad que también estaba atravesando por lo mismo, y fue en ella que descargué mi curiosidad y al mismo tiempo desperté la inquietud en ella. 
    
    Antes de conocerla e intimar con ella, aligeraba mi curiosidad y los hormigueos que me venían con la masturbación. Llegada la noche, después de bañarme me contemplaba desnuda en el espejo del lavador, sentía que mis senos crecían a diario, un día descubrí puntos negros alrededor de mi vulva y supe que me crecerían los pelos, me daba vuelta y veía mi culo, notaba como se ponía cada vez más redondo, a veces me gustaba agarrarme las nalgas y separarlas para mirar en medio de ellas. Luego me atrevía a salir del baño, así desnuda… y corriendo me metía a la cama, a dios gracias, tenía baño en mi habitación. En la cama me cubría hasta los hombros, por si mi madre entraba a mi habitación a ver si ya me había entrado a dormir, para que no se diera cuenta que estaba completamente desnuda, pues de descubrirlo no sabría qué decirle. Una vez que ya estaba bien cubierta, el cosquilleo que había empezado a sentir en mi vulva al pasarme la esponja con el jabón mientras mi bañaba y que permanecía mientras me observaba en el espejo, crecía hasta el punto de hacerme sentir que tenía que ...
    ... tocarme.
    
    Apenas lo hacía sentía que toda mi vulva apuntaba hacia afuera, mis piernas se aflojaban, empezaba a tocarme, metía mis dedos en mi raja, sentía mi entrada aun cerrada y pequeña, mi piel totalmente lisa, el cosquilleo era intenso, en mi vientre se producía un nudo delicioso y la piel al interior de mi vulva se ponía más lisa conforme se mojaba ligeramente, entonces con todos mis dedos juntos, recorría mi raja de arriba abajo y de abajo arriba, intensamente, mis dedos resbalaban con el moquito y a momentos se salían hacia abajo sintiendo alcanzar mi ano. Era maravilloso, acababa emocionada, un tanto agitada, simplemente me encantaba hacerlo antes de dormirme.  
    
    Pero cuando conocí a Claudia, descubrí otra forma de placer. O más bien, descubrimos juntas otra forma de placer una tarde de aquellas. Como ya habíamos tomado confianza mi mamá me permitía salir fuera de casa para charlar con ella. Recuerdo bien aquella tarde, hacía calor; yo traía puesto un top y un shortcito licra, ella traía una playera encima y un pantalón deportivo, ambas nos mirábamos y notábamos nuestros cambios, esa tarde decidimos hablar de nuestros cuerpos; para que nadie nos escuchara entramos en la casa que estaba aún en construcción al lado de la mía, era domingo y ni los constructores ni nadie vendría así que entramos con confianza, yo me senté al borde de lo que vendría a ser una ventana, ella se mantuvo de pie delante de mí:
    -Oye ¿Ya te vino tu periodo?
    -Sí ¿Y a ti?
    -También.
    -Ya lo ...
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