1. Mi Tio El Ranchero 3ra. Parte


    Fecha: 21/05/2021, Categorías: Anal Fetichismo Gays Autor: Juan_Ivan, Fuente: xHamster

    ... venían subiendo de mi muslo y en vez de trepar a la nalga, se fueron hacia abajo, rumbo a mi perineo, y esto me obligó a separar involuntariamente las piernas y a proyectar la cadera hacia arriba. Yo estaba en éxtasis. Ya no era responsable de mis actos. Retiró un momento la mano, pero volvió a la carga. A mí se me salió, no supe de dónde, un gemido leve. No retiró los dedos de ahí. Se podía decir que casi alcanzaba a tocar mi escroto, pero no era posible, ya que estaba atrapado contra el colchón.De pronto todo se suspendió y levanté la cabeza para ver qué pasaba, y lo vi quitándose los lentes, dejar la revista y apagar la luz. Me dice en voz muy baja: "Acomódate como estabas... nada más apagué la luz".Que en la ciudad se "apague la luz" significa disminuir sólo un poco la intensidad porque entra luz de todas partes; pero en el campo, apagar la luz es literal, es quedar en completa penumbra. NO ME IMPORTÓ.Aventé la almohada al piso y me acomodé de nuevo sobre el colchón en la misma posición, pero pude sentir cómo mi papá se acostó de lado junto a mí. ¡Chín!... ya no sentía los vellos de su pierna, pero no importó. Ahora, ya de lado, con la otra mano prosiguió con la tarea de hacerme piojito, pero ahora con evidente especial interés.En uno de esos movimientos para acomodarme más cerca de él, mi mano rozó levemente con algo duro y fácil de reconocer (cosa que lo hizo brincar un poco) y fácil de reconocer, especialmente después de haber jugueteado con la reata de mi tío esa ...
    ... misma tarde. La verga de mi papá estaba parada y chocando contra el colchón. Mi primer impulso fue agarrarla, pero me dio miedo que por eso terminara ahí la sesión, así que lo dejé seguir.Volvió a la carga, pero ahora ya menos sutil, con menos rodeos, con toda la palma tersa de su mano. Los hombres de oficina tienen manos muy suaves... ahora lo sé. Podía sentir su respiración MUY caliente sobre mi hombro. Así estuvimos un buen rato, hasta que oigo su voz casi imperceptible hablando directo a mi oído:- ¿Estás despierto hijo? (si hubiera estado dormido, claro que no lo hubiera oído... ¡PERO LO OÍ!... y también muy bajito, le contesté)- Sí Pá... ¿ya te cansaste?... me está gustando mucho, pero si ya te cansaste...- No. No me he cansado. Es que pensé que tal vez te gustaría que te hiciera piojito en la panza...¿Esperaba respuesta acaso?... ¡porque no le contesté!, sólo me di vuelta tratando de hacer el menor ruido. Si se despertaba mi tío, echaría todo a perder, pero no, sus ronquidos eran el foquito indicador de que la cosa podía seguir.Se retiró un poco para dejar que me acomodara, y una vez que me quedé quieto, se volvió a acercar. Yo esperaba sentir su trozo de carne pegando contra mí, pero no. Sólo sentí su mano en mi pecho y otra vez de vuelta al mundo del éxtasis. Alcancé a sentir el aire fresco de la noche en mi verga hirviendo y pensé: "ojala me la agarre otra vez... ojala... ojala... ojala...".De pronto me sorprendió porque de mi panza, se saltó los preámbulos al saltarse ...
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