1. Cena para cuatro


    Fecha: 25/05/2020, Categorías: Intercambios Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Esto es la transcipcion de un hecho que ocurrio hace ahora un par de meses, en casa de una pareja de amigos muy amigos, tanto de mi mujer como mios. A ellos los llamare Enrique y Lisa de 43 y 40 años respectivamente (no son sus nombres) y nosotros, figuradamente seremos Rosa y Jose (de 41 y 44).
    
    Ellos nos habian invitado a su casa a cenar, algo que hacian con cierta frecuencia y la mayoria de las ocasiones la casa estaba ocupada por sus retoños y los nuestros pero, ese dia, por un cumulo de circunstancias, estabamos los cuatro solos. Ya habia ocurrido antes otras veces, que no estuvieran los niños.
    
    Teoricamente y por lo que siempre me comentaba Rosa de las conversaciones que tenia con Lisa, su marido era muy fogoso y cada dia estaba dispuesto para el sexo, mientras que para ella era algo secundario, lo que mi mujer aprovechaba para decirme "que mal repartido esta el mundo". Su comentario venia porque en nuestro caso, la dispuesta mas veces siempre era ella, aunque llevabamos cerca de un mes con los papeles invertidos.
    
    La razon de haber invertido los papeles era mi insistencia para con ella, a realizar un trio con otro hombre o intercambio de pareja (que de empezar siendo una fantasia se me habia convertido en obsesion, por lo que cada vez era mas pesado con el tema), lo que ella siempre rechazaba, hasta el punto que un dia me confeso estar bloqueada por culpa de eso, lo que habia hecho que casi nunca estuviese dispuesta.
    
    Tras la habitual cena y charla sobre lo ...
    ... humano y divino, nos sentamos en los sofas para tomar el café y una copa, como siempre, girando la conversacion sobre temas vanales de nuestras actividades cotidianas en nuestros respectivos trabajos o sobre el colegio de los niños.
    
    En un momento determinado y sin saber muy bien a que venia Lisa se dirigio a mi:
    
    Lisa: venga, que tienes a tu mujer en ascuas.
    
    Yo la verdad es que no sabia a que se referia y cuando supuse que hablaba de sexo entendi que no debia estar muy al corriente del giro que habiamos dado.
    
    Yo: no se a que te refieres.
    
    Lisa: que tu mujer necesita marcha – hablaba en su habitual tono elevado, precediendo la risa.
    
    Yo: bueno, creo que no estas muy al dia.
    
    Lisa: pues anda, ponme tu.
    
    Yo: es igual.
    
    Lisa: ¿has visto lo que dice? – dijo dirigiendose a Rosa.
    
    Rosa: el ya sabe porque es.
    
    Lisa: porque es el que, uy!, uy!, uy!, que aquí pasa algo.
    
    Yo: no pasa nada – dije casi al unisono que empezo a hablar Rosa.
    
    Rosa: pasa que ahora soy yo la desganada, pero el ya sabe porque – y mirandome dijo ¡no querras que lo cuente!, ¿verdad?.
    
    Lisa: venga contarme que me teneis en ascuas.
    
    Yo: mira puedes contar lo que quieras, si es lo que quieres.
    
    Todo aquello estaba adquiriendo todos los visos de una bronca en publico, Enrique que no decia nada parecia pensar "no por favor, no discutais en mi casa", mientras que Lisa ya reia menos.
    
    Lisa: bueno, ahora no os vayais a enfadar.
    
    Rosa: no, si no estamos enfadados, lo que pasa es que ...
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