1. Patricia cuenta su historia III


    Fecha: 22/09/2017, Categorías: Intercambios Autor: claudiob, Fuente: CuentoRelatos

    ... que hacer era sacarle el pañal y lavarle la concha y el culo, pero no era por las heces que había hecho sino porque la debía tocar, con lo caliente que estaba se la hubiese lavado con la lengua, pero al ser ella tan religiosa me daba miedo. No obstante me percaté que ella cada día me permitía tener más tiempo la mano en su concha y se le ponían enhiestos los pezones cuando le tocaba alguna de sus partes pudendas.
    
    Al principio no entendí porque pasaba esto pero después me di cuenta que era porque aumentaban los días en que no cogía con mi padre.
    
    Al mes le sacaron el yeso, aunque le dieron veinte sesiones de kinesiología, lo cual por un lado me alegro, pero por el otro me dio bronca porque iba a pasar otro mes sin que cogiese con Mario y además seguro que ya no la tendría que higienizar y por ende tocar.
    
    No obstante al día siguiente que le sacaron los yesos me pidió que la higienizase, diciéndome que ella no podía mantenerse de pie; lo hice y esto se prolongó durante 10 días.
    
    Al décimo primer día que le sacaron los yesos me dijo que creía que ya se podría bañar, lo que me entristeció pues ya no la tocaría, no obstante cuando comenzó a bañarse me llamó para que la ayude pues me dijo que aunque se podía mantener de pie, no podía enjabonarse las piernas.
    
    —Báñate en la bañadera así no tendrás que estar de pie.
    
    —Prefiero la ducha, por lo que tendrás que seguir higienizándome.
    
    —Pero para hacerlo deberé quitarme la ropa.
    
    —¿Y cuál es el problema? Muchas veces ...
    ... te he visto desnuda y además no tienes nada distinto a mí.
    
    —Sí, es cierto no tengo nada distinto a vos pero lo tuyo es más grande.
    
    —Jajaja, ¿Lo dices por el culo?
    
    —Sí, el tuyo es el doble que el mío.
    
    —Tanto no.
    
    —Bueno tanto no, pero el tuyo está más parado.
    
    —Ya se te parará a vos también.
    
    —¿Vos crees eso?
    
    —¡Por supuesto! Además si no se te para no tiene nada de malo, no sos hombre para que te afecte, jajaja-
    
    —Sí, eso es cierto a nosotras puede no pararsenos el culo y no pasa nada pero si a ellos no se les para es un problema, jajaja.
    
    —Así es, pobres no saben que si bien una verga parada es muy buena nosotras también gozamos con otras cosas.
    
    —¿Otras cosas?
    
    —Sí otras cosas.
    
    —¿En serio? ¿Cuáles?
    
    —Vos todavía sos chica y necesitas una pija, cuanto más grande y dura mejor, pero a medida que te pasen los años veras que también te satisfacen los mimos, las caricias, los besos.
    
    —¿A vos también te satisface eso?
    
    —Por supuesto… Aunque a veces, también, me gusta sentir una verga dura en mi interior, pero eso se puede remediar con algún otro elemento.
    
    —¿Otro elemento?
    
    —Sí, otro elemento.
    
    —¿Cuál?
    
    —Una banana, un pepino, un consolador, un… no se hay muchos. Mirá hasta donde hemos llegado.
    
    —Sí, estamos hablando de cosas de las que nunca hablamos. - le digo mientras, después de colocarle jabón a la esponja, le comienzo a enjabonar la espalda.
    
    —Lávame solo los pies porque lo demás puede sola. - Me dice a la vez que arqueó la ...
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