1. EL ITALIANO DEL PENT HAUSE


    Fecha: 25/07/2019, Categorías: Sexo oral Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... seguía y sentí como sus trémulas manos volvieron acariciar mis piernas, esta vez la caricia inició desde mis pantorrillas hasta la altura de mis caderas, y yo suspiré recreando mi piel con aquel regodeo que se esparcía majestuosamente por mi cuerpo. Entonces me separó un poco las piernas y sus dedos de maravillaban acuciosamente con mi húmedo sexo que le facilitaba cada vez más su hazaña entre mis piernas.
    
    Luego se inclinó entre estas y sin más preámbulos depositó su boca en mi sexo proporcionándome un delicado y fervoroso beso.
    
    Yo sentía como su lengua suave, húmeda y caliente exploraba toda la zona de mis genitales y en la misma medida iba avivando una corriente frenética de goce en todo mi cuerpo.
    
    Su lengua experta exploraba sin detenerse todos los lugares recóndito de aquella parte de mi cuerpo e instintivamente separé mis piernas percibiendo como su boca unida necesidad de placer exigía a cada instante más de mi, mientras que con una de sus manos acariciaba mis caderas y con la otra sus prácticos dedos creaban magias erótica juntos a su boca, en mi intimidad...
    
    Mi cuerpo se crispó ante la antesala del placer y más luego experimentó una atenuación descomunal vibrando extasiado con aquel intenso éxtasis que lo invadió.
    
    Me sentí totalmente relajada al experimentar aquel maravilloso orgasmo. El me indico que me quedara quieta sobre la cama cuando intenté moverme y entonces continuó con aquel beso erótica, lamiendo todo mi sexo y claramente escuché como en su ...
    ... idioma sensual exclamaba la fascinación al degustar mis jugos vaginales.
    
    Y estuvo asi por unos segundos, de la misma manera haciéndome vibrar con los vestigios de su excitación.
    
    Aquello fue tan fuerte que cuando me incorporé de la cama sentí que mi cabeza daba leves vueltas y me puse mis braguitas y mi falda.
    
    Y entonces reparé en pensar que mi amiga Mariel se había quedado corta describiéndome lo que podía sentir al experimentar esto con este hombre del cual no sabía siquiera su nombre. Porque si ella lo tituló como todo un experto, yo le entregaba el magister en materia.
    
    Y entonces él que se me había acercado me dijo con mucho esfuerzo en un mal castellano, que le había gustado y que me querría de vuelta por allí muy pronto y me tomó entre sus brazos con fuerza y acarició mi cabello por largos instantes sin dejar de repetir:
    
    Cara mia, sei bellizima. Tu sei una principessa. Io ti piace di nuovo. Tornate presto.
    
    (Mi querida, eres bellísima. Eres una princesa. Quiero tenerte nuevamente. Regresa pronto.)
    
    Yo obviamente me sentí muy halagada y entonces él me entregó un sobre que deduje era mi paga y lo tomé, para ser honesta sintiéndome una mujerzuela, y lo guarde en el bolsillo de mi mini falda que recién me había puesto, sin dejar de sentirme mal porque no quería que pensara que había ido hasta allí con la sola intención de recibir dinero. No sé, antes me sentí atraída por él y ahora, después de experimentar todo aquello como que sentía cierta conexión entre ...
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