1. El joven macarrilla, me seduce y termina llevándome a su casa. 1ª parte


    Fecha: 23/08/2017, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: CuentoRelatos

    ... pidiendo.
    
    Putito, Ya te la meto, ya te la estoy metiendo, ¡aaaaaahhhh! que calentito se siente tu culito, putito.
    
    Así, así ¡aaaaaahhhhh! fóllame, le iba diciendo.
    
    Ya me tenía ensartado con su polla, mientras con sus manos, me daba pellizcos en mis pezones.
    
    Me pellizcaba los pezones con fuerza, mientras me decía, ya la tienes toda dentro, nótala, nota como entra y como te voy follar este culo, pedazo de maricón.
    
    Yo le rodeaba con mis piernas la cintura, apretando su culo, para que me clavara más su polla.
    
    Empezó a mover su pelvis, metiendo lo más profundo que podía su polla en mis entrañas.
    
    Así, así, gime putito, ay que gusto follar este culito, ay que gusto me estás dando maricón, estás muy bueno y lo sabes cabronazo, me pones a mil, cabrón.
    
    Yo no paraba de gemir, y pedirle que me diera más; dame, dame más, rómpeme el culo. Quiero sentir tu polla dentro, quiero que me hagas correr de gusto, ¡aaaaaahhhhhhh!
    
    Ya estábamos sudando, y aquello no paraba, metía la polla con fuerza y se echaba cada vez más encima de mí.
    
    En una ocasión, mientras me estaba culeando, le salió la polla fuera de mi culo, al intentar volverla a meter, le resbaló una pierna cayendo del sofá.
    
    La verdad es que en aquel sofá, no estábamos muy cómodos, ya que era algo estrecho, por lo que se levantó en ese momento, diciéndome que mejor era que fuéramos para su cama, que allí estaríamos mejor.
    
    Me dio la mano para que me levantara del sofá, llevándome a su habitación.
    
    La ...
    ... cama estaba sin hacer, solo tenía las sábanas estiradas; agarró las sábanas con las manos, tirando por ellas hacia atrás, dejando abierta la cama.
    
    Ponte aquí de rodillas me dijo, colocando una mano sobre la cama.
    
    Me subí a la cama poniéndome de rodillas, mientras él me acariciaba con sus manos, y me agarraba por las caderas.
    
    Así de pie como estaba, me volvió meter la polla en el culo, de una sola estocada.
    
    Agaché mi cabeza, apoyándola sobre la cama, haciendo que mi culo quedara más dispuesto para su penetración.
    
    Me daba unas culeadas tan fuertes que casi me tiraba en la cama.
    
    Chillaba, ¡aaaaahhhh!, que culo, como me gusta, ¡aaaaahhhhh!, te voy llenar de leche maricón.
    
    Notaba su polla entrar y salir de mi culo, y aquello me tenía en trance; cerraba los ojos y me mordía el labio, a causa del placer que aquello me estaba produciendo.
    
    Sentía su cuerpo cada vez más encima de mí y como cada vez me culeaba con más fuerza.
    
    Después de un buen rato, empezó a correrse dentro de mi culo; me corro, me corro, me corro maricón, ¡oooohhhhh!
    
    Se echó encima mía, haciendo que me tumbase en la cama, quedando los dos allí tumbados. El encima mía, con su polla dentro de mi culo, terminando de descargar todo el esperma que soltaba su polla dentro de mi culo.
    
    Poco a poco nos fuimos colocando bien en la cama, quedando allí tumbados.
    
    Cogió las sábanas y las subió haciendo que nos quedáramos tapados los 2.
    
    Me abrazó por la espalda, arrimó su pelvis a mi culo, y así ...