1. Tía y sobrina


    Fecha: 21/10/2023, Categorías: Anal Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... Barb sí. Era chiquita, no tendría más de 1.60 mts, un cuerpo elástico, con cada movimiento se movían sus pechos. Se había puesto una bikini roja, la parte de arriba eran dos pequeños triángulos que apenas cubrían los pezones, otra vez sus dulces pechos quedaban casi al aire, y por debajo un cavado hermoso, que finalizaba con un hilo dental que separaba sus nalgas en forma perfecta. Los hombres que estaban en la pileta, también se dieron vuelta para mirarla. Era una pequeña bomba.
    
    Demás está decir que la vi, y se me paro hasta el pelo. Por suerte estaba en el agua y no se notaba mi erección. Barbie se tiro en una reposera a tomar sol, seguía en su mundo de auriculares y música.
    
    -tranqui, amor, vas a poder comerla toda. Y yo te voy a ayudar. Quiero que la debutes, los chicos con los que salió la lastimaron, y nunca la pudieron amar como se debe.
    
    Dentro del agua, Majo metía su mano dentro de mi short, me acariciaba la verga, cuando se daba cuenta que yo estallaba, la sacaba.
    
    -shhh…te estoy preparando. No quiero que acabes todavía, Tenes que guardar toda la leche para esta noche. Vas a tener que trabajar mucho, porque las dos te vamos a vaciar.
    
    Barbie hacia la suya, se tiraba a la pileta, hacia la plancha, boludeaba. Se acerco. Nos pusimos a charlar, mientras Majo iba al bar a buscar unas bebidas. Estaba en último año del secundario, había repetido. Eso hizo, además que la madre le cortara las salidas, por ende, Barb aprovechaba y salía con su “tía “Majo, que la ...
    ... ayudaba a escaparse.
    
    Había debutado con un novio, pero no había funcionado. Después salió con un preceptor del cole, y algún pendejo más, pero poca experiencia, según propias palabras. Me hablaba como si yo también fuera su tío.
    
    Salimos del agua, para ir al bar a comer algo sencillo, para retornar después a la pileta. Barbie regreso a la cabaña. Con Majo nos quedamos tomando algo de sol.
    
    -que hacemos a la noche? ¿Salimos a cenar o qué?, pregunte.
    
    -había pensado pedir comida, y quedarnos, es una noche importante, y no quiero salir a perder tiempo, me respondió.
    
    Por momentos nos metíamos al agua, Majo metía mano cada vez que el agua lo permitía. A la tarde regreso Barb a la pileta. Se vino adonde estábamos nosotros.
    
    -hable con mama, me pregunto como la estaba pasando, le dije que bien. ¿No?
    
    La tarde caía, la pileta casi vacía, nos quedamos en un rincón. Majo me quito el short, dentro del agua, y acariciaba mi verga. Casi imperceptible, solo llevaba su mano desde la cabeza, por todo el tronco, hasta mis huevos. Barbie se acerco con ganas de charlar.
    
    Al verme, a través del agua, se sorprendió. “tía, no es muy grande, para mí?”, pregunto.
    
    -no, Barb. Sergio es mi pareja, tiene experiencia. La vamos a pasar muy bien, tranquila.
    
    Y acto seguido, tomo su mano, y la puso sobre mi verga. Su mano estaba tibia, apenas la apoyo, solo acaricio un par de centímetros, se dio media vuelta y salió de la pileta, como avergonzada.
    
    -espera, quédate acá, voy a hablar ...