1. Donando semen


    Fecha: 17/07/2018, Categorías: Masturbación Autor: Cabrera1993, Fuente: CuentoRelatos

    ... corrí como hacía tiempo que no lo hacía, llene más de medio frasco, y Nuria no dejaba de masturbarme hasta que soltará la última gota.
    
    Cuando ya había terminado, se levantó, cerró el botecito, y se dio la vuelta y me dijo no te vistas que tienes que quedar muy limpito, se arrodilló, y me pasó su lengua para tomar todo el semen que había quedado.
    
    Una vez había terminado, se vistió, yo también lo hice, salimos de la salita, cobre los 50 euros y me pregunto si volvería, yo sin dudarlo le dije que me apuntase para de aquí a tres días a la misma hora.
    
    Cuando estaba a punto de irme, me dijo y no estés nervioso que te ayudaré de nuevo a llenar el botecito.
    
    A los tres días volví a la consulta, y allí estaba Nuria, me hizo pasar como el día anterior a la salita, entro conmigo, cerró la puerta y me dijo disfruta.
    
    Esta vez Nuria, siguió el mismo método que la otra vez, se desnudó de la parte de arriba dejando sus pechos al aire, me desnudó a mi completamente y empezó a acariciarme lentamente primero con la derecha, luego con la zurda, para seguir con las dos manos, esta vez también iba masajeando mis huevos hinchados, esta vez no duré tanto y cuando estaba a punto de correrme le avisé, coloco el botecito a la altura de mi pene y lo llené de nuevo, cerro el frasco, y cuando me disponía a vestirme, me dijo no corras que no hemos acabado.
    
    Me quedé ...
    ... en el sitio sin moverme, se acercó y sacó un nuevo bote y me dijo este es para mí, a ver si también lo llenas bastante que me gusta mezclarlo con café.
    
    Empezó con una buena sesión de sexo oral, mientras me iba masturbando lentamente, recorría todo el tronco con su lengua, se metía todo lo que podía en su boca para llenarme la verga de saliva.
    
    Cuando ya estaba firme de nuevo, se puso lubricante en los pechos y empezó a masturbarme con ellos, aunque hacía nada que me había corrido, el placer que sentía con la cubana y con algunos lametones que me daba, estaba otra vez a punto.
    
    Cuando se dispuso a chupármela de nuevo, coloqué mi mano en su cabeza para mantener yo el ritmo de la mamada, no me dio tiempo de avisar y descargué toda mi leche en su boca, cuando acabé, Nuria se levantó y pude ver como se tragaba toda mi leche. Nos vestimos y antes de salir me dijo, queda pendiente mi leche para café así que te apuntó para de aquí a tres días para que me la des, yo accedí y más si ella me iba a volver a ayudar.
    
    Cuando llegué a mi siguiente visita, vi que Nuria no estaba, había una señora mayor de unos 50 años y muy antipática, le pregunté por la enfermera, y me dijo que la habían despedido por tener relaciones sexuales con los clientes.
    
    No la volví a ver, tampoco volví a esa clínica, pero fueron dos grandes días que recordaré durante mucho tiempo. 
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