1. La patrona


    Fecha: 10/01/2022, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: Oriental, Fuente: RelatosEroticos-Club

    ... desierta,  y es lindo recorrerla.
    -Bueno, Walter, en realidad yo  te iba a pedir que te quedaras para hacernos compañía, y despues, si la Amalia se pone bien, ir juntos, ¿te va? Yo  prepararé ayer antes de venirme unos capelettis y un lindo tuco. Llevo un tinto para los tres, los cocino y almorzamos. Que decís? 
    La verdad era que yo no pensaba ir a Colonia un carajo. Es mas aburrida que chupar un clavo, y el solo imaginarme con la patrona a solas me hizo sentir cosquillas en la entrepierna, así que no dudé, aunque se la hice difícil. 
    -Bueno, patrona, si usted me lo pide...pero su sobrina ¿no tendrá problemas conmigo en la casa?
    -Pero no, Walter, ya le dije y está con ganas de conocer alguien nuevo. Siempre encerrada con los mismos, la pobre.  Vamos para allá, entonces. Nos vemos. Chau.
    -Chau.
    Al rato escuché la puerta y me acerqué a recibirlas.
    -Esta es Amalia, mi sobrina - me dijo la patrona. 
    Tendría unos veinte años y era muy corpulenta. Era más alta que yo, que mido casi un  metro ochenta. Vestía un top sin mangas y bermudas, y sus brazos y piernas, muy bien torneados, lucían un vello tan tupido como el de su tía. 
    Fui detrás de ellas hasta la sala. Amalia tenía una cola turgente y unas caderas rotundas coronadas por una cintura fina que se continuaba en una espalda cuadrada, casi masculina.
    -Me llamo Walter- le dije cuando nos sentamos a la mesa, frente a frente. Me mró, pero no contestó. 
    Mientras su tía fue a buscar algo para tomar, la observé con ...
    ... detenimiento. Noté que no usaba sostén y su top revelaba unos pezones erectos como si fuesen dos botones en relieve, aunque los pechos se .veían pequeños para una mujer tan grandota. Su rostro era vulgar, enmarcado por un pelo negro cortado casi al rape, ojos color pardo oscuro y una boca grande con labios muy gruesos en forma de corazón sombreados por un vello oscuro bajo una nariz ganchuda. Fea sin remedio.
    La patrona volvió con unos vasos y una jarra de limonada, cuando Amalia habló por primera vez.
    -Walter, que lindo sos-dijo con una voz ronca y grave. 
    La patrona puso las cosas sobre la mesa, la miró fijo y la retó a voz en cuello.
    -¡Que te dije de como hablar con la gente, atrevida! ¡siempre dando la nota! ¡te ganaste la paliza del día!
    Quise intervenir para aplacarla y defender a la chica, pero vi que la cara de Amalia se transformaba con una mueca extraña mientras sacaba una lengua muy larga y se relamía con ella sus labios gruesos, como si hubiese estado esperando con placer la amenaza.   
    -Quiero que me castigues ahora y que Walter se quede para que vea como me cuidás.-. Escuché asombrado la ironía de Amalia,.
    -No, yo...me parece que no tengo nada que ver- atiné a decir casi balbuceando. La patrona se enojó aún más.
    -Así que eso querés, atorranta- le gritó, - y lo vas a tener. Voy a buscar la palmeta y te voy a dejar el culo como un florero. Vas a aprender.- y me miró, guiñandome un ojo buscando mi aprobación. -Vos Walter te quedás, y la vas a poner boca  abajo sobre ...