1. Buena Vecina para los Okupas Part 2


    Fecha: 06/07/2018, Categorías: Sexo con Maduras Hardcore, Anal Autor: AkuSokuZan, Fuente: xHamster

    Intentando volver a ser una buena esposa (2/3)Descripción: Andrea está profundamente arrepentida por haber por haber sido infiel a su marido con el yogurín del vecino. Por eso se propone detener toda esa locura sin renunciar al trabajo (secreto) que hace en casa de los okupas limpiando. Por desgracia para ella, los okupas no van a renunciar a su dominio sobre su cuerpo. Iniciando así el acercamiento hacia el hijo adolescente de esta y mientras su madre empieza a sentir interés por el asqueroso vejestorio del vecino. El padre de los dos hermanos, un camello delincuente de mala vida... ¿Podrá mantener su voto de fidelidad al matrimonio? ¿Qué hará su hijo al descubrirla coqueteando con los vecinos?Saga de los okupas, parte 2Intentando volver a ser una buena esposa*** Capítulo 1: Conversación ***Había cometido esa locura hacía poco más de dos horas. Estaba estirada en la cama y la rodeaban un silencio y una oscuridad absolutas, aunque el silencio se veía interrumpido por los leves y suaves ronquidos de Pablo. Sentía el cuerpo cansado, dolorido e inquieto; aunque no sabía a ciencia cierta si su insomnio se debía a eso o al hecho de haberse dejado follar por el yogurín de veinticinco años que residía al lado. Hasta tres veces seguidas –durando cada vez bastante- había abusado de ella mientras esta hablaba por teléfono. Y se sentía culpable, sí… Pero con la culpabilidad de una pecadora satisfecha. No estaba orgullosa, pero sí realizada.Por eso tardó en coger el sueño, pero acabó ...
    ... conciliándolo.***Su marido no estaba a su lado cuando despertó, ni se había percatado de su escapada al trabajo. Apartó la liviana sabana de dos patadas y enseguida gesticuló una cara de dolor:— ¡Auch! –se lamentó, cogeando con suavidad hasta la cocina.Un par de tostadas con mantequilla y mermelada acompañadas de un café le brindaron la energía. La televisión de la sala no estaba encencida, y estudiaba lo que tenía enfrente con el único ruido del crujir de las tostadas. Ella y sus inquietudes: ‘’¿Debería dejar de ir a limpiarles su casa? ¿Qué haré si le dicen algo a Pablo? ¿Y si me chantajean…? ¿Qué pasará cuando vuelva a estar hambrienta?´´ Fue entonces, al pensar eso, cuando se dio cuenta de la ausencia de su excitación. Siempre había estado hambrienta, y prácticamente cada día se levantaba pensando en ello hasta que se le pasaban las ganas o se masturbaba. Los dedos solo la aliviaban, además de que una vez había adquirido un consolador y no se sentía cómoda. El mayor problema era ese: ¿Qué haría cuando volviese a estar hambrienta? Teniendo la tentación a un par de pasos de la puerta de su casa. Se percató de que estaba mordiéndose la uña y golpeaba el suelo con el talón de la zapatilla. Lo peor sin duda era lo que ese hambre le impulsaba a hacer: Había fantaseado con el padre… ¡Con el padre! Le vino a la mente ese cincuentón delgaducho y descuidado con barba de leñador y pelo negro ceniza. ¡Como de desesperada tenía que haber estado para fantasear con él!Entonces sonó el ...
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