1. El vicio de nuestros cuerpos


    Fecha: 03/07/2018, Categorías: Intercambios Autor: Anónimo1, Fuente: CuentoRelatos

    ... cuerpo
    
    —Yo tambien... Daisuke... quiero escucharte —No necesitó utilizar saliva como lubricante, la erección, la excitación y el calor de los cuerpos era suficiente lubricante, la punta de los dedos mezcló ambos glandes al unísono y a cada rozamiento pequeños flujos de semen iban bajando hacia abajo, que calor tan soporífero estaban soportando, Ken estaba con el rojo super enrojecido gimiendo bajito, todo lo contrario que Daisuke que gemía abrazado a Ken intentando alcanzar su boca en cada gemido.
    
    Ahora la mano entera de Ken sacudió las dos pollas bailando en una danza de zarandeamiento infernal, por fin aquellas manos estaban totalmente activas para mandarlos a los dos al paraiso del placer, poco a poco el semen iba haciendo acto de presencia
    
    —Es increible la habilidad... aaaaa... a... aaaaahhhh
    
    —Lo siento... fui demasiado... deprisa... es la paralización... ese hormigueo... habla. por favor —Bajó la velocidad del frotamiento
    
    —Decía que que es increible tu habilidad para frotar con esas manos
    
    —Eres el culpable, habitas mucho en mis perversos pensamientos
    
    —Te la meneas siempre pensando en mi?
    
    —Siempre, necesito sentir placer, ese desequilibrio de emociones que siente mi cuerpo... como ahora... Daisuke... yo... Ahhh... ahhh... —Gemía mirandole con la mirada cristalina
    
    -—uuuuuu... oooooo... diosss... —Apretaron los dos los ojos a la misma vez para llegar al orgasmo al mismo tiempo, Ken fue muy deprisa, le excitaba muchisimo tener a Daisuke tan unido a ...
    ... su cuerpo y verlo sudando con esa expresión tan sexy le hacía ir mas deprisa
    
    Las manos permanecieron quietas justo en la llegada del orgasmo, justo cuando el semen caia en las manos de los dos y Daisuke enterró su rostro en el torso de Ken y este mordiendo su cuello ya que este quiso conservar el calor humano que ambos habían creado, tambien ambos estaban totalmente agitados pero a la misma vez aliviados por liberar lo que llevaban dentro
    
    —S... se... siente... tan bonito escuchar... ahhhh... el latido de tu corazón...
    
    —Me siento bien al tener tu aliento en mi corazón, me siento bien con tu sudor... en mi pecho... Daisuke... no puedo parar
    
    —Ni yo... tampoco quiero comertela
    
    —¿Tienes sed?
    
    —Mucha
    
    —Bebe de mí, amor.
    
    Las cosas poco a poco se iban descontrolando, Daisuke se deslizó hacia abajo para mamar un poco de la polla de Ken, este se quedó sentado viendo como Daisuke se satisfacía así mismo, se veía muy guapo con pequeños rastros de semen en la boca mientras chupaba y lamía aquel pene como un chupón
    
    Solo hubo un cruce de miradas lascivas que hicieron correrse un poquito más a Ken quien hablo de forma tranquila y muy segura
    
    —Me haces liberar más semen
    
    —Ya lo veo ya —Dijo sacando la boca de aquel pene y desgustando el semen recien salido.
    
    —Eres tan... tan... se me quedan las palabras cortas para expresar lo que significas para mi, Daisuke… solo se que me siento feliz de tenerte para mi, solos... aquí, de esta forma salvaje y primitiva —Decía ...
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