1. Sometida por el bully de mi hijo (2)


    Fecha: 19/01/2023, Categorías: No Consentido Autor: Gabriel B, Fuente: CuentoRelatos

    Quedé completamente desequilibrada emocionalmente después del encuentro con el papá de Robi. El que pagó las consecuencias fue el pobre de Matías. Se sorprendió mucho cuando corté con él, sin darle más motivos que decirle necesitaba un tiempo sola.
    
    No podía sacarme de la cabeza las palabras del perverso hombre mientras me penetraba. "Una puta siempre será una puta". Era la primera vez que aquellas palabras me hacían sentir sucia. Me maldije por no haber sido más fuerte y evitar que me posea.
    
    Durante semanas estuve de un humor lúgubre, que me esforzaba por disimular cuando mi hijo estaba en casa.
    
    Pasaron días, y luego semanas, en los que esperé que el papá de Robi se contactara conmigo para exigir mis servicios nuevamente. Pero por suerte, el hombre no apareció.
    
    Me daba mucho miedo pensar en el hecho de que Robi se enterara de mi pasado. Si se burlaba de Leandro por tener una madre prostituta, él no lo soportaría. Explotaría de alguna manera. Me daba miedo imaginar de qué manera sería. Era tan sensible el pobre, que ante tal humillación, hasta podría pensar en el suicidio. La sola idea me helaba la sangre.
    
    Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, no tenía noticias ni del padre ni del hijo. Y de hecho, empezó a ocurrir algo sumamente curioso: Leandro empezaba a mostrarse con un mejor ánimo. Se lo notaba más vivo, más libre. Cada tanto llegaba tarde de la escuela, y me decía que había estado con algunos compañeros. Noté que también se miraba más al espejo, y se ...
    ... preocupaba más por su apariencia. En fin, de a poco, se iba pareciendo a un adolescente sano y normal, cosa que me llenó de alegría ya que en cuestión de semanas terminaría la secundaria y debería enfrentarse al mundo laboral, por lo que era indispensable que su seguridad se afirme.
    
    Tal fue el cambio, lento, pero progresivo, que operó en él durante el último par de meses, que mi ánimo también empezó a cambiar. Me preguntaba si realmente Robi había recibido una reprimenda de parte de su padre. Daba la impresión que estaba funcionando. La horrible situación que me había hecho pasar ese desagradable tipo, ya no parecía tan terrible.
    
    Sabía que un buen polvo podía obrar milagros, pero no imaginé que esta vez funcionaría. Me preguntaba si el tipo exigiría que siga pagando el bienestar de mi hijo con sexo. Deseaba que no fuera así, pero por Leandro estaba dispuesta a todo. Sacrificaría mi orgullo y mi libertad, sólo para verlo feliz. Además, en dos meses no se había contactado conmigo, por lo que seguramente no es un hombre tan exigente como parecía. Con un polvo de vez en cuando lo tendría controlado. Quizá debería calentarle la pava para mantenerlo contento, y nada más.
    
    Pero las cosas no serían tan fáciles como imaginaba. De hecho, no tenía idea de lo que me esperaba. La paz que imperó en mi vida durante esos cortos meses, no eran más que la calma que antecedía a una violenta tormenta.
    
    Hace dos semanas, Leandro me mandó un mensaje diciéndome que iría a casa más tarde, ...
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