1. Clases de guitarra


    Fecha: 23/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Covid, Fuente: CuentoRelatos

    Esta es una historia real que me gustaría compartir. La recuerdo como un breve episodio agridulce de mi vida que sin embargo es digno de contar.
    
    Soy guitarrista y ocasionalmente trabajo de productor en un estudio de grabación. Tenía 22 años cuando esto ocurrió. Tomaba clases de batería, no porque me interesara dominar el instrumento, sino porque quería tener un mayor entendimiento de la rítmica y quería comprender más el funcionamiento de la batería para poder grabarla mejor. Mi profesor era un músico “huesero” que más que poseer una técnica impecable tenía muchísima experiencia en la ejecución de su instrumento y era un buen maestro, las clases eran algo informales pero fructíferas y aprendí mucho. Un día me dijo: “Deberías dar clases de guitarra gratis. Te serviría mucho como músico porque inevitablemente tendrías que volver a lo más básico, cosa que a veces olvidamos por sentir que somos muy chingones y que lo sabemos todo. Además ayudarías en algo a mejorar este pueblo polvoriento al compartir tu conocimiento desinteresadamente”
    
    Me pareció una excelente idea, tenía tiempo de sobra así que de inmediato contacté con una página de Facebook de noticias y anuncios de la alcaldía en dónde vivo y les pedí que publicaran mi anuncio de clases de guitarra gratis.
    
    Me escribieron cerca de 30 personas para pedirme información, pero solo tres se animaron a asistir. Una de esas personas fue Fabiola. Me escribió una tarde para pedirme información y no pude evitar notar en su ...
    ... foto de perfil que tenía una cara muy linda. No puedo negar que me emocionó la idea de que una mujer atractiva fuera mi alumna, pero tampoco le di mucha importancia y le respondí como a todos los demás. Después de algunas preguntas acordamos el inicio de las clases y el miércoles siguiente se presentó en mi casa.
    
    El día llegó y recibí un mensaje de ella en el que me decía que estaba afuera de mi casa así que salí a recibirla. Llegó sola en una camioneta gris, se bajó y la hice pasar. No fue hasta que estuvo dentro de mi habitación que pude observarla bien; Tenía cerca de 38 años (nunca le pregunté su edad), era ligeramente de menor estatura que yo (mediría cerca de 1.68) su cabello castaño claro con mechas californianas le llegaba algo más abajo de los hombros. Llevaba lentes oscuros y un atuendo bastante casual (incluso diría que descuidado) que no me permitía apreciar mucho de su cuerpo salvo que era de complexión delgada. Lo que sí fue evidente a pesar de sus lentes oscuros era que tenía un rostro precioso, de rasgos muy finos, una nariz pequeña y respingada y unos hermosos labios carnosos. En su piel clara comenzaban a notarse algunas marcas de expresión que no restaban nada a su belleza. Pensé en lo hermosa que seguramente habría sido en su adolescencia, y a pesar de eso, en ese momento no tenía ninguna intención sexual hacia ella.
    
    Comencé la clase preguntándole qué esperaba del curso, o cuál era su objetivo. Comenzó a llorar, lo cual evidentemente me desconcertó ...
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