1. El calor en la oficina


    Fecha: 31/10/2022, Categorías: Erotismo y Amor Autor: fercho83, Fuente: CuentoRelatos

    El hecho ocurrió un día muy caluroso de noviembre mientras trabajaba en la oficina junto a mi secretaria Melisa. Inmersos en un silencio sepulcral estuvimos la jornada de ese día solos. El calor sofocante genero un disgusto tal en mí que me contuve de producir cualquier tipo de charla con ella. Sinceramente la postura manifiesta que suelo adoptar en este tipo de momentos es la del silencio total. Sin ir más lejos, no me pareció mala idea saber que el único sonido de la sala fuera el que provenía del ventilador.
    
    No obstante, aquel día me sentí en un estado de desasosiego poco común, el cual no tenía su origen en el sofocante calor. Aquella mañana ella estaba muy activa, mientras que yo permanecí ocupado con unos papeles en estado de pesadumbre. Intente evitar de cualquier forma que mi mirada no persiguiera el andar de ella por la oficina. Su andar tan candente que acentuaba con movimientos de cintura, con ligeros movimientos de sus brazos, con la leve agitación de su minifalda negra con vuelo, me lo impidió. Evitarlo fue complicado, ese día Melisa se convirtió en una distracción total. Fue absolutamente difícil despegar mi mirada de su cuerpo tan sensual, el cual adquiría un porte tan elegante y a la vez osado con esa vestimenta. Su remera blanca con escote en corazón, de mangas cortas, pronunciaba a un más sus pechos que tanto me encanta mirar de reojo en momentos en los cuales se debe acercar para recibir papeles en mi escritorio.
    
    Como si se tratase de un designio, ...
    ... supe ese día, en aquel momento estando con ella en la oficina, que algo distinto iba a ocurrir. Tuve la certeza de que iba a formar parte de una privilegiada situación. Durante la mañana, cerca del mediodía, ella se detuvo junto a un estante ubicado a distancia de unos pocos metros de la puerta. Se quedó un instante balanceando su cuerpo de lado a lado mientras miraba pensativamente hacia la parte superior del estante. Contemplarla de esa manera confirió en mi ser un enorme deseo de manifestar conductas plenas de morbosidad sobre ella. Su falda, que era tan corta, se agitaba de lado a lado mientras la observaba tan a gusto ubicado detrás del escritorio en mi asiento. Al contemplarla tan detenidamente de esta manera, me di cuenta que su falda era más corta de lo habitual. No pude dejar de mirar lo bien que le cubría la parte trasera de su cuerpo. Me quede absorto mirando con tanta lascivia de arriba abajo su bello cuerpo. Intente en ese momento de observación detener el impulso de acercar mi mano hacia el miembro erecto que se abultaba debajo de mi jean.
    
    Le pedí que se acercara a buscar unos papeles a mi escritorio. La miraba de arriba abajo mientras se acercaba. Estaba completamente hipnotizado. Al inclinarse a recoger los papeles definitivamente me fue imposible no llevar la vista hacia sus turgentes pechos
    
    Le dije en un tono autoritario “quiero que los ordenes y coloques en el estante de abajo” señalando con mi mano en dirección al costado derecho de donde estaba. Ella ...
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