1. Camarero facilón (1): Máquina Tragaperras


    Fecha: 20/09/2022, Categorías: Gays Autor: PasDildo, Fuente: CuentoRelatos

    —Tengo que ir cerrando ya.
    
    —Ponme otra copa niño, a ver si recupero algo para irme de putas.
    
    —Le estoy diciendo que voy a cerrar ya, no le voy a poner nada más.
    
    —Mira, la máquina esta se ha tragado un pastizal, cállate la puta boca y ponme una copa, hasta que no le saque para irme de putas no me voy.
    
    —¿Y no será mejor que en vez de echarle más, te vayas de putas con lo que tienes?
    
    Antes de seguir os pongo en antecedentes. Como habréis podido deducir trabajo de camarero, era domingo por la tarde y estaba deseando terminar el día.
    
    Tengo veintidós años y nunca he ocultado mi homosexualidad. Soy moreno, ojos marrones, labios carnosos que hacen maravillas y para ser realistas, tengo culazo.
    
    A eso de las ocho de la tarde entró un hombre de unos cuarenta y cinco años: pelo canoso que le quedaba bien; rasgos marcados muy masculinos, con una barba cuidada; iba vestido con pantalón vaquero oscuro, jersey y blazer. Me pareció muy atractivo.
    
    Pidió una copa y se puso a jugar a la máquina tragaperras, cada media hora aproximadamente me llamaba para que volviera a echarle otra. Mientras tanto yo seguía con mi trabajo, atendiendo a las personas que entraban a cenar o tomar algo.
    
    La máquina en la que estaba este hombre se encontraba junto a la puerta del baño y, una vez que empezó a hacerle efecto el alcohol, cuando alguna mujer se dirigía al baño las miraba descaradamente, incluso a alguna les preguntaba si podían solas o necesitaban ayuda, obviamente no les hacían ...
    ... ni caso, y como él se reía y volvía a lo suyo no le llamé la atención, por eso de no liar un escándalo.
    
    La noche fue bien, no dio problemas, exceptuando los comentarios que comenté antes. El problema sabía que vendría a la hora de cerrar, un hombre bebido y después de estar varias horas echando dinero a una maquina... no iba a ser fácil echarlo. A las 23:45 más o menos volvió a pedir otra copa, se la puse y le avisé que sería la última ya que tenía que cerrar en breves.
    
    Se fue la última pareja que quedaba y empecé a hacer lo normal antes de cerrar: barrer, fregar, llenar neveras... Cuando ya lo tenía todo listo a falta de cerrar caja empezó todo.
    
    —Tengo que ir cerrando ya.
    
    —Ponme otra copa niño, a ver si recupero algo para irme de putas.
    
    —Le estoy diciendo que voy a cerrar ya, no le voy a poner nada más.
    
    —Mira, la maquina esta se ha tragado un pastizal, cállate la puta boca y ponme una copa, hasta que no le saque para irme de putas no me voy.
    
    —¿Y no será mejor que en vez de echarle más, te vayas de putas con lo que tienes?
    
    —No me toques los cojones.
    
    —No le estoy tocando nada, solo te digo que tengo que cerrar.
    
    —Eso te gustaría tocarme los cojones, maricón —esto lo dijo sin quitar la vista de la máquina y sobándose el paquete.
    
    —¿Perdona?
    
    —Si a mí me da igual que comas pollas, pero ponme una copa y no me toques las pelotas.
    
    —Que no te voy a poner nada —En ese momento, me estaba empezando a dar miedo, pero también morbo.
    
    —Voy a mear, no ...
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