1. En mi secuestro me convertí en esclava sexual


    Fecha: 18/09/2022, Categorías: No Consentido Autor: profelocutor, Fuente: CuentoRelatos

    Romina, como la llamaré para este episodio, me contactó para que hiciera pública su historia. Yo con mucho gusto la escribo, no sin antes darle un poco de orden gramatical, de manera que usted amigo lector, saque sus propias conclusiones y reflexione al respecto.
    
    Romina con sus palabras me cuenta que…
    
    … No sé cómo pasó, y tiempo después al tratar de escribirlo para traerlo al presente, me doy cuenta que aún no logro responder esta pregunta: ¿Cómo ocurrió mi secuestro y por qué a mí?
    
    Algunas veces por las noches mi sueño se ve interrumpido por un sobresalto, y un pánico me invade. Mi médico me comentó que se trata de un estrés postraumático; algo que se desarrolla luego de experimentar un episodio tan singular como el que yo viví, y que poco a poco debo superarlo y aprender a vivir con esa experiencia; por lo demás, realizar actividades que me mantengan ocupada.
    
    Pues esta es una de las cosas que quiero hacer para sacar esto que llevo por dentro y me hace sentir culpable.
    
    Estaba por subir a mi auto en el sótano del centro comercial en donde momentos antes estuve de compras; para dirigirme a mi departamento, coloqué la llave en la cerradura de la puerta y abrí, cuando por detrás se me acercó alguien y me sujetó, colocó en mi cara un pañuelo con algo muy fuerte que no me permitía respirar, yo forcejeé queriendo zafarme y correr, tratar de gritar pero fue inútil, era una persona muy fuerte y no tuve la fuerza suficiente para escapar; seguidamente no supe más de ...
    ... mi.
    
    Desperté y lo primero que hice fue tratar de incorporarme, levantarme y orientarme; saber qué me había ocurrido y en dónde estaba yo. Pero no pude, estaba atada de manos atrás, con una venda que tapaba mi boca fuertemente y con mis ojos vendados acostada en una especie de cama o colchón que al moverme hacía un ruido, rechinaba al más leve movimiento de mi cuerpo. De repente escuché una puerta que se abría y unos pasos fueron a dar al borde de la cama donde yo estaba.
    
    -Te preguntarás dónde estás y qué te pasó. Seré breve, estás secuestrada y por un tiempo estarás aquí, y si todo sale bien podrás volver a tu vida cotidiana. –Dijo una voz masculina.
    
    -Espero que te comportes y hagas caso a todo lo que te diga. Mientras colabores no habrá ningún problema. Me entendiste? -Preguntó él.
    
    Yo por supuesto, tenía una venda en mi boca y lo que hice fue tratar de decir un sí como pude y asentí con mi cabeza.
    
    Luego escuché sus pasos alejarse y cerrar tras de sí la puerta. Quedé allí acostada de lo más incómoda y asustada, en pánico, con mil preguntas en mi mente, y más que preguntas, eran dudas y miedos recorriendo mi pensamiento, los cuales me asaltaban casi que a cada rato.
    
    Quién es esa persona? Por qué me ha secuestrado? Qué quiere de mí? Me dejará ir? Qué será de la vida de mis padres?
    
    En fin, las preguntas me arremetían a cada instante y sin poder darles respuesta oportuna.
    
    De repente me asaltó un sentimiento de tristeza y comencé a llorar; por mis mejillas iban ...
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