1. Salida rural


    Fecha: 08/09/2022, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... de verdad. Su polla saltaba con él.
    
    —Bien, ya estoy listo para el segundo round. —Añadió.
    
    Me la cogí y fui hacia él gritando "al abordajeeee...". Comenzamos a darnos pollazos, de izquierda a derecha y viceversa. Luchamos así un rato hasta que me retiré unos pasos.
    
    —Nunca creí que diría esto a un hombre, pero me vas a reventar la polla.
    
    Todos rieron la ocurrencia. Salva se acercó y me agarró por los hombros riéndose.
    
    —Hemos empatado chicas. —Dijo.
    
    Ellas se levantaron y se abrazaron a nosotros. Los cuatro abrazados celebrando la victoria con las pollas fuera.
    
    —¿Están follando ya los ciervos? —Preguntó Salva y corrimos a asomarnos.
    
    Una pareja estaba copulando y los demás ciervos pactaban alrededor.
    
    —Qué putada para el otro ciervo, lo humillan en una pelea y además se queda sin follar. —Soltó Elia.
    
    —Yo no valgo para ciervo, acabo de descubrirlo. —Añadí.
    
    Elia echó la mano hacia atrás y me la cogió.
    
    —Sí que vales, tonto. —Bromeó.
    
    Nos quedamos mirando como copulaban los ciervos. Elia me iba masajeando la polla. Miró a Isa y le hizo un gesto para que mirara la polla de Salva, que se había puesto dura mirando la cópula. Se rieron e Isa se colocó al lado de Salva y empezó a masturbarlo. El ciervo macho emitió un grito, parecía que se iba a correr, pensamos. Poco después el macho se bajó de la hembra y se alejó. Otro ciervo fue a olerla, pero ella se alejaba, como pudorosa.
    
    —¿Veis cómo se aleja? Es como si le diera vergüenza. —Dijo ...
    ... Isa.
    
    —Merece la pena ver el espectáculo. —Añadí.
    
    —Si fuera al revés no sé qué pensarían, pero habría una manada de ciervos delante de nosotros mirando cómo nos la cascan y seguro que pensarían igual que nosotros, ¡qué espectáculo!
    
    Elia me miró.
    
    —Te la voy a chupar.
    
    Y se agachó para cumplir su palabra. Yo estaba erecto hace un rato, ella se colocó frente a mi polla y la agitaba rápido. Isa la miraba mientras seguía masturbando a Salva. Elia abrió la boca y se la metió toda dentro.
    
    —¡Qué puta eres! —Exclamó Isa.
    
    La miré y le dije:
    
    —A ver si eres capaz de hacer lo mismo con esa.
    
    Se agachó frente a Salva y se metió la polla en la boca, más de la mitad, no le cabía más.
    
    —Es demasiado grande. —Dijo.
    
    Elia dejó un momento la mía y se acercó a Salva, abrió la boca y se la metió toda dentro, aguantando unos segundos.
    
    —Que hija de puta. —Le dijo Isa.
    
    Elia se la sacó y miró a Isa guiñándole un ojo, antes de volver a mí. Isa siguió mamando a Salva, que miraba el paisaje con cara de soñador. Elia se levantó y se bajó el pantalón corto y las bragas hasta la mitad de los muslos. Se volvió y pegó su culo a mi polla, que quedó atrapada entre sus cachetes. Empezó a moverse en círculos, me agarré a sus caderas para no despegarme. Isa nos miró de soslayo con la polla de Salva en la boca y le dio una palmada en el culo a Elia. Aquel gesto me despertó la imaginación. Acerqué a Elia a un árbol e hice que se apoyara con las manos inclinada hacia delante y con el culo hacia ...