1. Cuando me deseas me dejo llevar


    Fecha: 24/08/2022, Categorías: Hetero Autor: Homerdiablillo, Fuente: CuentoRelatos

    Era tarde, regresaba de un día duro con intención de pasar la noche contigo.
    
    Al llegar a tu casa la puerta estaba abierta, entré y no había nadie, me dirigí a tu habitación y allí pude verte. Estabas tumbada en la cama completamente desnuda. Me acerqué a ti y pude observarte detenidamente. Tus labios... Tu cuello… Tus hermosos pechos... duros como rocas... Tus torneadas y hermosas piernas... No resistí la tentación y tarde muy poco en desnudarme... me tumbé a tu lado y comencé a acariciar todo tu cuerpo.
    
    Pronto una de mis manos se dirigió a unos de tus pechos. Lo agarré con ganas y la verdad, no me cabía en mi mano, acerqué mi lengua en tu pezón y comencé a lamerlo como un lobo hambriento. Tú reaccionaste rápidamente, abriste tus hermosos ojos y al ver el estado en que me encontraba llevaste una de tus manos a mi entrepierna agarrando mi miembro, el cual ya estaba duro y dispuesto para la acción.
    
    Mi lengua saltaba de un pecho al otro sin cesar. Poco a poco fui deslizándome hasta tu sexo, tu detuviste mi acción, te incorporaste y te sentaste en mi cara ofreciéndome todas tus intimidades a la altura de mi lengua. Poco a poco fui metiendo mi lengua en tu preciado botoncito rosado, ese dulce clítoris que me fascina mordisquearlo, se podía apreciar claramente como estabas disfrutando al máximo en esos instantes, el olor de tu sexo inundaba todo el cuarto, provocando que mi verga se pusiese más dura todavía.
    
    Cuando la observaste en ese estado te lanzaste como una ...
    ... tigresa en busca de su más preciada presa, lamías y mordías con gran dedicación la humedecida punta roja de mi miembro, mientras yo seguía humectándome con el exquisito jugo de tu preciado sexo, tus gemidos cada vez se hicieron más intensos, mi lengua entraba y salía de ti hasta que comenzaste a temblar enérgicamente como si una descarga eléctrica hubiese recorrido por todo tu cuerpo, pronto un chorro de tu flujo inundó mi cara a la vez que cerrabas tus piernas con intención de no soltar mi lengua pues querías dejar de disfrutar la espectacular sensación que te estaba ofreciendo.
    
    Tus nalgas se pusieron muy duras y ya no aguanté más y cuando te percataste que estaba a punto de vaciarme sacaste mi miembro de tu boca y con unos de tus dedos presionaste la punta con intención de que mi descarga no saliese, pero la presión del semen saltó a presión como cuando revienta una tubería, la corrida fue tan impresionante que saltó a la altura de tu cara, lejos de importarte te lo comiste todo dejándomela reluciente y bien ensalivada, no sé cómo lo hiciste, pero no necesite limpiarme y con voz dulce me dijiste:
    
    "Bien, ahora deseo tenerte dentro de mi"
    
    Al instante te abriste tus piernas ofreciéndome el tesoro más preciado: tu rasurado bollito, agarraste mi endurecido pene y de un solo empujón te lo introdujiste sin pena ni gloria, ahí estábamos los dos, bombeando hasta la locura, aproveché el instante para mordisquear tus endurecidos senos y puse énfasis en tus maravillosos pezones ...
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