1. Sentir el pene entre mis piernas...


    Fecha: 11/06/2018, Categorías: Masturbación Autor: tegucigalpense, Fuente: SexoSinTabues

    Soy hombre de 33 años, mido 1,78m de altura y piel blanca y un pene erecto de unos 13cms. La otra vez llegué cansado a casa y mi esposa no llegaba aún, por tener una reunión de amigas. Sólo me quité la ropa y sin más, me dejé desplomar sobre la cama. Caí boca abajo en la cama y accidentalmente mi pene quedo exactamente entre mis testículos, tirado hacia atrás, rozando con parte del glande mi entrepierna. La verdad es que jamás había quedado en esa posición antes y mientras intentaba dormir sentía cómo el pene se iba poniendo duro en esa posición. Me gustó lo que sentía y me quedé sin moverme en esa posición por unos minutos. Sentí luego mi pene atrapado entre mis piernas y sentía la opresión de mis testículos contra él, mientras el glande rozaba con el ritmo de mi respiración mi entre pierna. Mientras disfrutaba esa sensación, comencé a notar cómo empezaba a salir el líquido preseminal y me humedecía la entrepierna. Me gustó tanto sentir mi pene humedeiendo mi entrepierna, que comencé a retorcerme para provocar el roce del glande de mi pene durísimo sobre mi pierna. Ya no estaba cansado sino que exitadísimo y me llevé mis dedos a la boca para humedecerlos y llevármelos por encima de mi espalda, pasando por mis glúteos hasta alcanzar mi pene con los ...
    ... dedos húmedos, por entre mis piernas, rozando con mi dedo gordo el ano. Con los dedos índice y anular pude acariciar el glande de mi pene que desbordaba de líquido preseminal y con el dedo gordo de la mano, rozaba la parte cerca del ano. ¡Qué delicia sentir todo aquello, literalmente me derretía de lujuria conmigo mismo! En pocos minutos estaba que estallaba de placer, agitadísimo con tanta ricura y sensaciones nuevas, llegué al punto que no pude más y sentí cómo repente una enorme descarga de semen bañaba por completo mis dedos. Me di la vuelta y disfruté verme empapado en sudor, semen y agitación, completamente satisfecho por la delicia recién experimentada de descubrir lo bien que se siente tener mi pene apretadito tirado hacia atrás entre mis piernas. Ahora, cada vez que puedo, sea al acostarme o incluso sentado en la oficina, me dejo mi pene tirado hacia atrás entre mis testículos entre mis piernas, para sentirlo preso y lleno de placer y lujuria, humedeciendo discretamente mi entrepierna y ropa interior, queriendo emerger para liberar todo su deseo en una descarga de semen que en ocasiones me baña por dentro de mi ropa para aliviar la sed sexual del acto descrito, volviéndome un adicto al disfrute de sentirme a mi mismo pleno y lleno de deseo. 
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