1. Amo a mi patria


    Fecha: 06/08/2022, Categorías: Sexo Interracial Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... me miró sonriente como habiéndome leído el pensamiento y me dijo: ¿Cómo crees que acaban la mayoría de las fiestas en las que participan los pilotos y el resto de personal de la base?
    
    Marnie me miró ansiosa. Intuí en su mirada qué me estaba insinuando y era algo así como… ¡por favor quedémonos a probar esto! Poco tardó Brian en acercarse a Marnie y alzarla en sus brazos para rodearla por la cintura para besarla y posteriormente meter una mano por debajo de su falda. Quedé estupefacto y lo peor es que mi esposa correspondió en el beso. No supe muy bien qué hacer; no sabía que era lo adecuado, si defender mi honor de un puñetazo en la cara de Dikinson o arrastrar a mi mujer del cabello para largarnos de allí. Ambas cosas me hicieron pensar que llevarlas a cabo me haría parecer ridículo. Falconi pareció entender lo que yo sentía en aquel momento y me dijo.
    
    - Mira chico, estás lejos de tu país; tu labor para el ejército es dura y estresante, más vale que te relajes te vendrá muy bien, así disfrutarás y harás feliz también a tu mujer. Hazlo por América, si es que amas a tu patria.
    
    Si era por la patria yo lo haría. Mi mujer abandonó unos instantes al negro y vino hasta mí para ayudarme a quedar desnudo. Ella y Dorothy ya lo estaban. Mientras la negra bajaba los pantalones a su marido yo la miraba lleno de deseo. Brian rió y me dijo: ¡Sé lo que deseas! Quieres follar con mi mujer. Pues adelante tío, porque yo pienso follarme a la tuya. Mi mujer asintió y acercándose a mi ...
    ... oído susurró: Quiero la polla de ese tío perforándome el coño, pero antes se la voy a chupar un rato, pero no sólo a él, también al teniente, a los dos a la vez. Tú ve a por esa zorra y disfruta con ella.
    
    Las palabras de mi mujer al oído me pusieron como un toro, y me extrañó ese lenguaje obsceno en ella como algo insólito.
    
    Ven aquí preciosa –dijo Brian- arrodíllate ante mí.
    
    El tío bajó una especie de tanga masculino de color claro y mostró su pene erguido y tieso ante los ojos de mi mujer. Cerré los ojos como no queriendo ver lo que iba a suceder, pero era inevitable, los ojos golosos de Marnie se posaron en aquel pedazo enorme de carne negra en forma de barra. Pensé que Marnie nunca me había hecho una felación en condiciones, si acaso unos besitos en la punta del glande y poco más, y ahora parecía estar dispuesta a todo. Creí que me moría de celos cuando la vi atrapar con una de sus manos la polla de Brian. El teniente Falconi se aproximó a ella también y asimismo le mostró la polla, la cual ella no se reprimió en agarrar también con la mano que le quedaba libre. Con esta zozobra que sentía al contemplar lo viciosa que podía ser mi mujer y yo ignorándolo, apenas advertí que Dorothy estaba arrodillada ante mí y bajaba mis pantalones con una inequívoca intención. Creo que odiaba estar en aquella excitante situación, viendo a mi mujer con las pollas de dos tíos y paradójicamente mi pene también erguido, y creo también que por eso cogí violentamente de los cabellos a la ...