1. La noche en el club


    Fecha: 09/07/2022, Categorías: Intercambios Autor: edu y pam, Fuente: RelatosEróticos

    ... lo hacías. Mojaste tus dedos con tu saliba y le frotaste la punta, masturbándolo un poco. Repetiste la operación de mojar tus dedos y abrazaste ese duro tronco. Entonces, tocaste su cadera, haciendo el ademán para que se parara, haciendo que se incorporara frente de tí. Su pene quedó justo a la altura de tu boca. Lo veías duro, erecto, marcado con sus venas. Sin pensarlo más, abriste la boca y él sólo lo fue acercando hacia tí. Tu lengua lo recibió para lamer la parte inferior de la punta y luego succionarlo con tus labios, arrancando otro gemido más de exitación.
    
    Era algo singular porque se trataba de estar dando vueltas por el lugar, y observar a los que estaban sentados o parados, y si se te antojaba y aceptaban o te llamaban, te acercabas a ellos. Fueran parejas, personas solas, o pequeños grupos.
    
    Mientras tu me contabas todo, me masturbabas y me chupabas mi pene yo estando de pié, llegaba otro amigo, que observaba todo lo que hacíamos. Veía que mientras me tocabas y chupabas, te llegabas a tocar tu vagina, o rozar tus senos con las manos. Se paraba al lado nuestro. Él ya venía muy erecto. Te observaba tocarte, lamer mi pene, la forma que me chupabas. En eso te percatabas que él te observaba, así como su pene enhiesto, que tocaba eventualmente con su mano. Tú, al verlo, le hacías una seña para que se acercara. Entonces, ya a tu alcance, le tomabas su pene, duro y largo y sin dejar de chuparme, lo restregabas en tu cara. Lo pasabas por tu mejilla, tu naríz y le ...
    ... tomabas de los testículos, apretandolos momentaneamente, para luego volver a tomarlo del tronco y lo frotabas con mi pene. Ya con su punta cerca de tu boca sacabas el mío. Un hilo de saliba conectaba la punta de mi pene con tu boca. Sin que se rompiera, acercabas a tus labios ese pene duro del ocasional amigo y lo comenzabas a pasar por tus labios, ahora abiertos para él y sacando tu lengua, lamías la punta, hasta rodearla con tus labios para empezar a meterlo poco a poco en tu boca. Sentirlo con tu lengua y succionarlo un poco. Tenías un pene en cada mano y me volteabas a ver, para decirme que estaba rico, duro y grueso, como te gustan. Entonces tú metías de nuevo la punta y un poco más a tu boca, hasta tocar con tu garganta. Empezó a coger tu boca este amigo, empujando su pene para rozarse con tus labios en cada empujón, haciendo que tu mentón llegara a su pubis. Te sujetó de la cabeza con cuidado y le dió a su cogida un ritmo rápido, mientras tu lo recibías con tu lengua dentro de la boca para hacer mayores sus sensaciones y sus testículos rebotaban en tu barbilla. Yo podía ver como lo lamías todo. Soltaste mi pene y te concentraste en el de él, sabiendo que lo puedes hacer gozar con tu boca y disfrutar tú de ello tambien. Apretando sus testículos, lamiéndolo todo, dejándolo mojado, concentrando tus lengüetazos en su punta y masturbándolo intensamente, mientras volteas a verlo a los ojos. Él se deja hacer todo. Una de tus manos le levanta la verga para lamer sus testículos y te ...