1. Cuando nada está planeado


    Fecha: 13/05/2022, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: femerba, Fuente: CuentoRelatos

    ... me llamaba la atención la propuesta, pero como no teníamos algo especial que hacer, pues accedí a echar un vistazo. Bueno, pero me acompañan a sacar el carro al parqueadero. No hace falta, dijo él, eso queda aquí, no más a dos o tres cuadras. Podemos ir caminando. Bueno, dije yo, entonces déjeme ir a un baño y vamos pues.
    
    Cuando volví, echamos a andar. A ver, Magallanes, guíenos, dije. Muéstrenos el mundo. ¡Listo! dijo él y echó a andar tomando a mi mujer de la mano. Para nada me pareció raro, porque habiéndoles visto intimar otras veces, que la tomara de la mano me pareció de lo más natural y ella, además, lo permitió, y caminó a su lado. Ellos iban adelante, charlando, y yo atrás, siguiendo sus pasos. No tardamos en llegar a una cuadra donde todos los locales eran moteles. Los sitios eran vistosos, coloridos y bien decorados. Y, ciertamente, vimos como entraban y salían parejitas de colegiales de ahí.
    
    Bueno, quién lo creyera, comenté. Uno pensando que los muchachos están estudiando y resulta que andan en estas faenas. Con tal que no pierdan el año y no le hagan perder plata a los papás, pues que disfruten su vida. Si, dijo él, hay que aprovechar todos los momentos. Es verdad. Y, llegando en frente a uno de esos lugares, dijo, este está recién abierto y luce muy bien. ¿Entramos a conocer? Mi mujer me miró, esperando mi reacción, de manera que yo dije: ¡Entremos pues! La idea es conocer, ¿no?
    
    El entró, habló algo en la recepción y dijo, ya está, subamos. Confieso ...
    ... que pequé de inocente, porque estaba convencido de que íbamos en plan de “tour” a echar un vistazo al sitio, de manera que no entendí muy bien lo que quiso decir con… ¡ya está!, ¡subamos! Al llegar al tercer piso, Wilson se dirigió de inmediato a una habitación, abrió la puerta y nos invitó a seguir.
    
    Cuando estuvimos adentro dijo, déjeme entro un momentico al baño. Con Laura nos quedamos detallando la habitación. No era nada del otro mundo, pero estaba bien arreglada, decorada y nos pareció agradable. Yo me puse a chequear la programación del televisor, el sonido, la música, el control de la luz y estos detalles, cuando Wilson salió del baño totalmente desnudo y con su miembro totalmente erecto. Bueno, dijo él, si la cuestión es de afán, ya estoy listo.
    
    ¿Y eso? pregunté yo. Nada, dijo. Laura me dijo que estaban algo apurados y que, si hacíamos algo, no podían demorarse mucho, así que aquí estoy, listo y con la herramienta a mil revoluciones. Yo la miré a ella, entre sorprendido y atónito, pues no supe en qué momento se había dicho o sugerido algo, así que me cuestionaba en qué momento fue y le pregunté, oye, ¿y a qué hora arreglaste esto? No, yo no arreglé nada. Wilson me dijo que tenía ganas de estar conmigo y preguntó que si había alguna posibilidad. Yo le respondí que teníamos cosas que hacer y que, de pronto, tendría que ser algo rápido. Pero nada más. Y, cómo tú estuviste de acuerdo en venir, yo supuse que estabas al tanto. ¡Aaahhh! dije yo, ahora resulta que yo fui ...