1. En casa de Eva


    Fecha: 13/01/2022, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Legasex, Fuente: CuentoRelatos

    Hoy os traigo un relato que pasó hace años… o no.
    
    Hace un tiempo salíamos un grupo de amigos, y a mí me había introducido una chica llamada Eva que había conocido en una cena de amigos, y con la que tenía bastante confianza. Con ella íbamos al cine, hacíamos salidas, pero nunca había pasado nada más. Hay que decir que me sacaba 5 años de edad, y si yo tenía unos 25, ella estaba próxima a los 31.
    
    Un día de esos de verano, caluroso, y que no había mucho que hacer, quedamos en su casa. Al llegar estuvimos charlando un rato y me invitó a tomar algo. Debía ser media mañana. La mayoría de los amigos estaban de vacaciones y aunque teóricamente íbamos a ir por la costa, charlando, charlando se nos hizo tarde, así que Eva me propuso tomar el sol en su terraza.
    
    - Si quieres desvístete en el cuarto de la izquierda, deja la ropa en la cama, y te vienes a la terraza - me indicó mientras ella se dirigía a su cuarto para ponerse el bikini.
    
    Pasé al cuarto de la izquierda, pequeño y recogido, bastante acogedor que tenía una cama individual y supuse que era el cuarto de las visitas. Allí me fui quitando la ropa y dejándola bien doblada sobre la cama.
    
    Cuando llegué a la puerta de la terraza, ladeé la cortina para pasar y al salir vi a mi amiga tumbada sobre una de las hamacas. Me sorprendió mucho verla en topless, de forma que mientras avanzaba hacia mi hamaca, mis ojos miraban fijamente sus pechos. Me parecieron preciosos, duros, con un pezón muy bonito y con un tamaño ...
    ... intermedio como a mí me gustaban.
    
    Cuando ya me tumbé, el sonido hizo que mi amiga se percatara de mi presencia.
    
    - Ah, aquí estás - dijo mientras me observaba - hace un día estupendo - añadió risueña. Vaya, llevas bóxer negro, claro, no te has traído bañador, y yo no tengo de chico, los míos te apretarían seguro jaja
    
    - Sí, no pensaba que tomaríamos el sol -respondí
    
    - Como en este balcón no nos ve nadie, yo casi siempre tomo el sol, así, desnuda, porque no me gusta que me queden las marcas en la piel. Así que, si tienes calor, te los quitas, ¿que aquí no nos ve nadie - su propuesta era tentadora y morbosa a partes iguales - Te importa si me lo quito yo el bañador?
    
    - No, claro, estás en tu casa - le dije
    
    Así que Eva, hizo un gesto levantando su trasero de la hamaca y sus manos escurrieron el bañador hacia abajo, que con hábiles movimientos de sus piernas fue bajando hasta sus tobillos y por fin cayeron al suelo. Mi amiga estaba desnuda ante mí, y mientras ella se relajaba bajo el sol, yo la miré de arriba abajo, explorando su cuerpo. Veía perfectamente sus pechos. Estaba preciosa.
    
    Así que yo también, me deshice de mis boxes y me quedé desnudo allí tumbado, entre relajado y excitado ante una situación tan morbosa.
    
    A los cinco minutos, mi amiga se levantó y pasó por mi lado, diciendo que iba a buscar crema para que no nos quemásemos, pues sol apretaba cada vez más. Y al instante reapareció con un bote blanco de crema solar en la mano.
    
    Tal cual se sentó en mi ...
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