1. Reflexiones de una ninfómana


    Fecha: 08/01/2022, Categorías: Confesiones Autor: Gargola, Fuente: CuentoRelatos

    ¿Cómo explicar quién soy y cómo me siento? No lo sé, procuraré hacerlo desde mi posicionamiento inconformista desde el que parezco no encajar en la sociedad, aunque intentaré hacerlo de la forma más optimista posible.
    
    Mi nombre no importa, pero, por si a alguien le aporta algo el saberlo, me llamo Aurora. Creo que puede interesar más mi inusual filosofía de vida.
    
    Desde que tengo uso de razón he creído que estoy nadando contra corriente porque absolutamente nadie de mi entorno más cercano comparte mi doctrina. Por analizarlo cronológicamente, iniciaré el relato por mi infancia, aunque luego vaya desplazándome en el tiempo y no siga ese orden. Primeramente decir que nunca me ha gustado jugar con muñecas, ni a juegos de niñas, todo lo contrario, prefería más los juegos de niños. Siempre me han parecido más divertidos.
    
    Ahora todos diréis que, blanco y en botella. Pues no, no soy lesbiana, aunque haya estado con otras chicas. Tampoco soy hombruna, ni marimacho, ni nada que se le parezca. Soy bastante femenina, pese a que suela usar poco la falda. Se me podría calificar de bisexual, no obstante yo afirmo ser heterosexual porque son los hombres los que están en mis preferencias, a pesar de no haber tenido novio nunca, y no ha sido por falta de pretendientes, sino porque jamás he estado por la labor de comprometerme con nadie. Siempre he pensado que mi vida es mía y de nadie más. Es por eso que soy muy celosa de mi intimidad. También es cierto que no se puede decir nunca ...
    ... “de esta agua no beberé”. Me gusta sentirme libre emocional y físicamente.
    
    Vivo en una casa de campo —que es de mis abuelos— en plena sierra a veinte kilómetros de la ciudad, y la paz y la soledad son las que me acompañan a diario. Necesito esa quietud, para trabajar sobre todo. Sin embargo, en ocasiones necesito lo contrario. En ese caso, voy a la ciudad en busca guerra. Ya me entendéis.
    
    A veces se me tacha de rarita y excéntrica. No lo soy, o no me considero así porque no siga ciertos convencionalismos. Ya lo juzgaréis vosotros.
    
    Tengo veintiséis años y estoy emancipada. Puede parecer una utopía en estos tiempos, pero es la verdad. Soy ilustradora y mi trabajo me permite hacerlo desde casa, con lo cual, en ese sentido me siento una privilegiada. No tengo coche. Siempre me muevo, tanto por ciudad como por carretera, en moto. Tengo una Yamaha TMAX de 500 c.c. y me encanta, aunque en invierno se me congelen hasta los huesos.
    
    Habitualmente suelo salir de copas los viernes y sábados (no todos) con amistades. Como he dicho antes, ha habido, hay y supongo que habrá muchos pretendientes, pero para mí son buenos amigos, nada más. En la actualidad, no suelo tener sexo con amigos. Por experiencia sé que nunca acaba bien la cosa, en cuanto que eso lleva a querer dar un paso más por alguna de las partes. Otras veces, después de haber tenido relaciones con alguien a quien aprecias se ven las cosas de otro modo, por eso intento evitarlo a toda costa. Cuando tienes sexo con un ...
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