1. Cita en el estacionamiento


    Fecha: 31/05/2018, Categorías: Masturbación Primera Vez Tabú Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    El Jefe de mi esposa me había citado en el estacionamiento de aquel hipermercado. Llegué temprano, llevando lo que él me había pedido.Un enorme auto con vidrios polarizados se detuvo junto al mío. Reconocí al Jefe de Anita, haciéndome un gesto para que subiera al asiento trasero.Se sentó junto a mí, preguntando con ansiedad si le había traído el encargo. Asentí con la cabeza y saqué de mi bolsillo una pequeña bolsa.El tipo la tomó y sacó una diminuta tanga negra, usada por mi esposa. Se la llevó a la cara, la olfateó; suspiró y luego pasó su lengua por ella…“Huele a la puta de tu mujercita…” Susurró sonriendo.El hombre desabrochó sus pantalones y se los bajó por los muslos, junto con su slip. Su verga flácida, pero enorme, reposaba sobre su vientre.“Qué estás esperando, pedazo de cornudo…?” Me preguntó con sorna.Estiré mi mano y bajé la piel de su grueso glande. Envolví esa verga con la diminuta tanga de Ana. Lo miré a los ojos y mi mano empezó a subir y bajar por ese largo tallo ahora endurecido. El tipo cerró los ojos y se dedicó a su propio placer, mientras mi mano le hacía esa tremenda paja, envuelta con la sedosa tanga usada de mi delicada mujercita…Pronto su pija creció de manera increíble. Pude ver que la tenía más grande que la mía. Pensé que ese hijo de puta se estaba cogiendo a mi sensual esposa con esa poderosa verga cada vez que se le antojaba…“Dale, cornudo, ni se te ocurra detenerte, sos bastante bueno en esto”De repente su mano se posó en mi nuca y, ...
    ... empujando por ella hacia abajo, puso mi cara a la altura de su verga, mientras la tanga negra de mi esposa subía y bajaba sobre esa gigantesca cosa.Sacó la tanga y volvió a olerla, mientras su mano me empujaba más la nuca. Alcancé a abrir mis labios y entonces ese hijo de puta levantó sus caderas, hundiéndome su pija casi entera en mi garganta.Sentí que me ahogaba y apenas podía respirar, mientras mis ojos comenzaban a lagrimear. Pero enseguida me acomodé mejor y pude marcar yo mismo el ritmo de la chupada.“Ahhh, pedazo de puto… tu mujercita no me la chupa tan bien…”Sonriendo, agregó:“Me gustaría que esa puta estuviera aquí ahora, para que viera cómo me la chupa el cornudo de su maridito; mucho mejor que ella…”Después de decir eso, el tipo arqueó la espalda, gruñó en voz alta y me llenó la boca de semen. Me ordenó que tragara hasta la última gota, mientras hundía su verga tiesa hasta el fondo de mi garganta…Después, como un buen cornudo sumiso, le limpié la pija con mi lengua y la tanga de Anita, hasta dejársela reluciente otra vez.El tipo suspiró y me dijo sonriendo: “Ahora es tu turno, cornudo…”Bajé mis pantalones y le entregué unas fotos de mi sensual esposa desnuda, posando mientras hacía unos movimientos sicalípticos.El tipo sonrió y aferró mi verga ahora endurecida y caliente. Comenzó a hacerme una paja, mientras se deleitaba observando el esbelto cuerpo desnudo de Ana y sus sensuales poses…Mientras acariciaba mi verga con su enorme mano, el tipo me insultaba y humillaba; ...
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