1. LOS OJOS VERDES


    Fecha: 17/07/2017, Categorías: Sexo con Maduras Tabú Autor: moltsuau, Fuente: xHamster

    Acababa de realizar mi compra semanal en el cash, un super para profesionales de la alimentación, cuando me disponía a pasar por caja. detrás mio se hizo un vacio, como si el ambiente se cortara con un cuchillo, para dejarla pasar a ella. Aquello que tenia detrás de mí que estaba haciendo multitud de viajes arriba y abajo, llevando productos a mano, sin carro, a la zona de cajas, atareada y con aspecto de tener prisa, aquello que paraba los hombres a su paso y que rompía cuellos al girar, era una hembra en la cúspide de su madurez sexual.Iba mal vestida, con la melena suelta sin peinar, color castaño, medio mal recogida en cola de caballo, unas chanclas planas, como recién salida de casa para comprar rápido, y sin embargo desprendía tal cantidad de temperatura sexual que el aire se cortaba a su alrededor. Una bata de playa larga hasta las rodillas, tan abierta de escote que mostraba todo el sujetador, tanto por la espalda como por los costados, marcando el tanga y mostrando unas caderas anchas, unos hombros fuertísimos, brazos musculados, pechos algo caídos pero de un tamaño más que convincente, unos 8 kilos de más de lo que seria un cuerpo escultural, seguramente puestos encima a causa de lo que mostraba el anillo de su mano izquierda.Aquella bata y el sujetador estandar, de combate digamos, que llevaba puestos parecían aumentar el interés sexual hacia ella, más incluso que el más fino de los vestidos de noche que pudiera llevar. metro setenta y cinco con zapato plano, más ...
    ... alta que yo, fuerte, potente, en plenitud... su piel morena remataba aquél despilfarro de exotismo mediterráneo... no podías evitar mirarla, como bien hacian todos los hombres que disimuladamente iban pasando a su alrededor, para mirarla con ganas de descuartizarla a pollazos, que es como los machos ibéricos miran a las hembras alfa del rebaño.no noté ningún perfume pero sin ninguna duda olí completamente su aroma, me empequeñecí, todavía no habia visto su cara y mi corazón se disparó, empecé a hiperventilar y mis genitales se pusieron en alerta, o mejor dicho, los cojones se me subieron a las amigdalas (sensación real y nada placentera, lo juro). me escondí detrás de mi carro de la compra buscando mi cartera, no la quería mirar a la cara pero nuestras miradas se cruzaron, mejor dicho, ella me miraba, altiva, desafiante, interesada...Dios santo qué ojazos verdes!!! tenia que hacer algo inmediatamente… pagar y huir, pensé…habló con la cajera, que estaba atendiendo mi compra, para que la ayudara a acarrear sus paquetes, que se habia pensado que sin carrito podria llevarlo todo pero que se había envalentonado comprando y tal y tal, y justo en el momento que la cajera le decía que la ayudaria a cargar el coche y ella le señalaba un seat león aparcado al lado de mi furgona, me sorprendí a mí mismo ofreciendo mi carrito y mi ayuda para llevarle la compra. entonces le miré bien a la cara, superada mi vergüenza de estar ante una yegua mucho más potente como mujer que yo como hombre, y ...
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