1. El dia que le quité la virginidad a mi hijo I&II


    Fecha: 28/07/2021, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Pedro, Fuente: RelatosEroticos-Club


    Me llamo Pedro y soy un hombre ya maduro. Soy un hombre alto, y como me gusta mucho hacer ejercicio pues estoy buenorro. Tengo el pecho y los abdominales bien marcados por el ejercicio, las piernas gordas y estoy nalgón. Además estoy bastante peludo de todos lados. Tengo una verga gruesa, y me atrevo a decir que bastante larga, es morena y de cabecita un poco púrpura. Mis huevos cuelgan todo el tiempo y me gusta compararlos con los de un toro. En fin, macho, macho. 
    Por lo mismo de ser un semental, ya que no niego que estoy guapillo, siempre tuve muchas mujeres a mis pies. Yo me pasaba horas y horas rompiendo virginidades de todo tipo: anales, vaginales y orales. Por lo mismo que andaba con muchas mujeres me di cuenta de que llegué a tener un hijo, que yo no conocía con una de ellas. La mujer, lamentablemente había fallecido en un accidente y por yo me tenía que hacer cargo del muchacho. Eso dio un giro en mi vida ya que me volví un hombre responsable y trabajador por el bienestar de mi hijo. 
    A mi hijo lo lleve a mi casa cuando aún era un adolescente. Se llama Jaime y al igual que el papá salió guapo el cabroncete.  Desde chico ya tenía marcas de que iba a ser varonil y un imán para las mujeres. 
    Recuerdo que un día me lo llevé a probarse ropa y el muy descarado no tenía vergüenza de encuerarse sin necesidad de entrar al probador. Ahí me di cuenta de que tenía una espalda ancha para su edad, un pecho también ancho, pero no tan marcado como el mío. Unos bonitos pezones ...
    ... rosados que se le notaban paraditos casi siempre debajo de las playeras ajustadas, un caminito de pelitos negros muy finos desde el ombligo hasta el inicio de sus bóxers, unas piernas gordas y fuertes, un par de nalgas paraditas y muy grandes. Y un paquete considerablemente grande que se le marcaba por enfrente. 
    Tendría unos quince cuando entramos a esa tienda. Él iba a probarse una camisa y un pantalón de vestir para una boda. Como los probadores estaban todos ocupados me dijo que lo siguiera y nos fuimos atrás de un aparador.
    -Cuida que no venga nadie- me dijo y de inmediato se quitó la playera dejando ver su cuerpo de piel clara. Ahí también me di cuenta de que ya tenía pelitos negros en las axilas. 
    -Te van a ver Jaime. Y nos pueden sacar de la tienda- Le dije pero él no hizo caso. Solo chasqueó la lengua y dijo -no hay pedo.
    Luego se bajó el pantalón que tenía dejando ver su cuerpo semidesnudo. Lo estaba cubriendo un bóxer ajustado blanco que no dejaba mucho a la imaginación. 
    En ese tiempo yo no sentía ningún interés sexual por otro hombre, mucho menos por él. No me cabía en la cabeza la idea de un hombre enterrando su verga en el culo de otro. Me daba mucho asco la idea. Así que en esos momentos no sentí nada sexual por él. Lo que sentí fue orgullo, finalmente era mi hijo y era bien varonil y valiente. Y ver que estaba bien dotado de todos lados me llenaba de orgullo. Además de que le valiera madres que lo vieran en cueros también me daba orgullo, me hacía sentir ...
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