1. Mamá y las nenas 2


    Fecha: 23/07/2021, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: Caramelo, Fuente: RelatosEroticos-Club

    No me cabían dudas. Lorena estaba haciendo todo lo posible para que me alejara de Araceli. Sin duda, compartir la cama con este minón de primera y las dos preciosuras que son sus hijas, es la gloria para cualquier hombre. 
    Pero yo no iba a dejar a Ari. No solamente y principalmente por que la amo, sino que además ella era la causante de “ésta orgia de continuos placeres”. Me presentó a “las tías”, a Yolanda, por intermedio de la mamá conocí a Lorena y a sus hijas. ¡Cómo la voy a dejar! ¡Ni en pedo! Además, y esto es segurísimo, en mi opinión, más temprano que tarde será Araceli quien se vaya. Seguramente en muy buenos términos, pero no dejará de encontrar a un tipo mucho más joven que yo, que la satisfaga plenamente, no una, sino todos la veces que ella quiera, en los minutos o las horas que quiera. Algo que me cuesta ahora. ¡Imaginate dentro de tres o cuatro años!
    Bueno. Sí todavía tienen ganas, iría con Lorena y sus hijas…, pero seguro que a esa altura ya tendrán la calentura enfocada hacia otros tipos muchos más “aprestados” que yo. 
    ¡Es el destino del viejo! ¡Sobre todo cuando no sos rico! ¡Jajaja! ¡O te creés que esos tipos de 80 años que andan con pendejas, es porque pueden cogerlas cinco veces por día…, o que las dejan embarazadas…, cómo algunos quieren hacerte creer!
    ¡Si no tenés guita estás muerto!
    Toda esta sanata me pasó por la cabeza cuando, luego del orgasmo, Lorena se acostó a mi lado, y entre abrazos y caricias, nos quedamos recuperándonos para otra ...
    ... sesión… En realidad, yo me recuperaba. Lorena descansaba. Sin duda el sexo con esta hembra era total, glorioso, paradisíaco.
    Pronto reanudamos nuestros besos y chupadas. Hicimos una cucharita. Ella estaba apoyada sobre la cadera izquierda, igual que yo. Guié la pija hasta su concha, penetrando sin ningún problema. La humedad hacía deslizar deliciosamente glande y tronco dentro de la vulva, hasta el útero! 
    Mi brazo izquierdo rodeaba su cuello, acomodada para acariciar la teta de ese lado. Con el brazo que tenía libre, el derecho, alternaba entre la teta que estaba de mi lado, el clítoris, compartiéndolo con la mano derecha de Lori…, y su culo, al cual penetraba con el pulgar. Cuando llevaba mi mano hacia el clítoris, Lorena, gentilmente, me acariciaba el tronco, en la medida que salía de dentro suyo. ¡Una prestación completa!
    Lori se sacudió y llegó a su cuarto o quinto orgasmo. ¡Ojala yo pudiera!
    -¡Ay nene! ¡Esto sí qué es rico! ¡Me vengo! ¡Me vengoooo! ¡Aaaaahhhh! - Lorena gozaba con todo y yo también. - ¡Ay ya sisssisisiiiii! ¡Estoy volando otra vez! ¡Yaaa ay ay ayyyyyy…!
    	Parecía que no terminaba de largar jugos.  
    Giró  su cabeza y nos besamos, jugando con nuestras lenguas. Era realmente una amante sensacional. Nada en contra. Nada. Sería una dura lucha para mí, rechazar sus ofertas: paseo matutino con Lorena… y paseo vespertino con las nenas… Muy duro decir que no.
    Con Lorena no había problemas. Podías acabar donde te diera la gana. Alternaba DIU con píldoras…, o uno u ...
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