1. El dia que le quité la virginidad a mi hijo


    Fecha: 06/12/2020, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Pedro, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... padre de un machito. 
    Cuando se puso el pantalón de vestir las nalgotas se le enmarcaron bien bonito, parecía que en cualquier momento el pantalón se reventaría por la presión. En ese momento llegó uno de los encargados de la tienda.
    -Disculpen, no pueden cambiarse aquí, para eso están los probadores…
    Era un muchacho, muy afeminado. Y noté de inmediato como se le quedaba viendo al paquete de mi hijo de reojo. Jaime también se dio cuenta, yo creo, porque se rascaba los huevos por encima de la ropa, no muy disimuladamente. El encargado se puso rojo y se fue sin decirnos nada más. 
    -Pinche joto…- Dijo Jaime y terminó de cambiarse. 
    El día de la boda se veía muy guapo y resaltaba bastante entre los demás muchachos. De repente se me perdió de vista y fui a buscarlo. Lo encontré en un cuarto de servicio cogiéndose a una morrita más chica que él. Aún estaba vestido y solo se había bajado un poco el pantalón para poder sacar su verga. Como lo tenía de espaldas podía ver como machacaba duro y con ganas la vagina de la chica. También pude notar que no estaba usando condón. Pude haberlo detenido ahí mismo, pero no quería que pasara una vergüenza. Así que lo dejé en paz, y regresé al evento. Al cabo de un rato el regresó conmigo, como si nada hubiera pasado. Eso sí, Jaime despedía un característico olor a semen a causa de su aventura.
    Cuando llegamos a la casa, ya en la madrugada, él se fue a bañar y yo pensé en que tenía que llamarle la atención. Coger no estaba mal, pero a su ...
    ... edad, si dejaba embarazada a una mujer su vida iría a la mierda
    Salió de bañarse y fue a la cocina solo con una toalla amarrada a la cintura y escurriendo agua. Sacó una botella de refresco y se la zampó. 
    -Jaime, tenemos que hablar. 
    -¿Qué pasó papá? 
    -No quería decirte nada, por temor a que te enojaras. Pero no puedes ir por hay teniendo sexo con las muchachas sin protección. 
    Él se puso rojo de pena y noté que su rostro cambió de expresión ahora se veía molesto. 
    -¡Y tú qué vas a saber de mis cosas! 
    -Jaime, yo también tuve tu edad, también cogía con muchas muchachas, pero siempre usaba protección, para no enfermarme, o no embarazarlas. 
    -¿Me estabas espiando? 
    -Ese no es el punto, hijo, el punto es que no puedes andar ahí cogiendo como si nada. 
    Jaime se molestó conmigo, hinchó el pecho resaltando su musculatura y sus pezoncitos y se puso frente a mí. Su pecho mojado humedecía mi camisa. Obviamente estaba más chaparrito que yo, así que tenía que levantar un poco la cabeza para verme directo a la cara. 
    -¡Tú eres un pinche pendejo que no sabe nada! ¡Es mi vida y yo hago lo que quiera con ella! 
    Le di una cachetada fuerte y él muy enojado me gritó pendejo y se dio media vuelta para irse a encerrar a su cuarto. Pero antes de que se fuera yo lo sujeté del brazo para detenerlo. El jaloneo causó que la toalla que llevaba en la cintura se cayera, dejando al aire sus partes nobles y su culote. A Jaime le valió y a mí también, la verdad, la conversación estaba muy fuerte ...
«1234...11»