1. Las mujeres de mi flia politica (7)


    Fecha: 21/11/2020, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Incubus Demond, Fuente: RelatosEroticos-Club

    ... lo prometiste. Sé que tenes miedo de hacerme mal. Pero yo confió en vos, tío. Y lo deseo más que a nada en el mundo.
    --Amorcito es que…
    --Espera que no termine. Ya estuve jugando un poco con el consolador de la abu y creo poder aguantar. No olvides que ya no soy virgen.
    -- Amor que hayas roto tu himen no significas que no seas virgen.
    --¿Bueno, no importa… terminaste de comer?
    --Si… pero que tienen que ver?
    --Pregunto porque lo que te voy a decir, es medio cochino…
    --A ver…
    --Me vergüencita… pero te lo digo, para que te convenzas. Tío, yo cuando hago popo, me sale algo grande y gordo. Está bien, no es como tu pito. Pero es grande. Yo pienso que, si pasa algo así, como no voy a aguantar tu pito.
    --Amor…
    --Dale tío…si me duele mucho, te aviso y lo dejamos.
    La puta madre, una pendeja de casi 10 años chamuyándome para que la coja. A todo eso la conversación había comenzado a calentarme y mi verga empezó a abultar. Cosa que no pasó desapercibida por ese pequeño demonio.
    --Además tío, tu pito me desea… mira cómo se está poniendo—y me lo agarro por encima del short.
    --Bueno está bien, vamos a intentarlo y veremos qué pasa.
    --Siiiiiii…--dijo mi sobrinita y se sacó las pocas ropas que tenía.
    Era una maravilla su cuerpito, bien formado, como el de su hermana, como el de su mama, como de su abuela…como el de mi esposa. Era de la mima casta. Bello rostro con cabellos castaños claros que caían en bucles sobre sus hombros, ojos almendras, piernas torneadas y esa colita ...
    ... respingona, muy de acuerdo con su familia. Era la versión de las demás mujeres en tamaño chico.
    Me tire en la cama y ella no tardo en subirse a mi cuerpo. Se abrazó a mi cuello y me beso tiernamente. Tío, como te dijo mama… yo también pienso que vas a ser el amor de mi vida. ¡Te quiero tío!
    --¡Yo también bebe, las amo a todas!!!
    Volvió a besarme, esta vez con más pasión. Se estiro sobre mi cuerpo y cerro sus piernas aprisionando mí ya dura verga. Comenzó a hacer movimiento de coito, rozando su vagina con mi verga y a la vez masturbándome. Besaba mi cuello, oreja. Bajo a mis tetillas. Las mordisqueo y lamio con ganas. Siguió bajando basando mi abdomen, mi ombligo. Siguió por mi pubis, sin ningún vello. Y llego a mi verga. Cuanto había aprendido esta nenita en los últimos días. Me estaba llevando al séptimo cielo. 
    Agarraba mi pija con las dos manitas y la masturbaba, mientras trataba de metérsela toda en la boca. Metía la punta y le pasaba la lengüita. Bajaba a mis testículos y hacia lo mismo. Estuvo un rato así, chupándome todos mis genitales, en un momento hizo que levantara un poco las piernas y enterró su cara debajo de mis testículos y comenzó a meterme su lengüita en el ano. MI cuerpo se estremeció ante el imprevisto intruso, pero me encanto. Es más, me llevo al borde del orgasmo. Ella se dio cuenta y comenzó a subir por mi cuerpo. Hasta posicionarse de a caballito sobre mi verga. Comenzó a frotarse con un suave vaivén. 
    --Tío…esta noche sos mío. ¡Vos no hagas nada, solo ...
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