1. CLAUDIA MI AMIGA DE PUBERTAD Continuación


    Fecha: 29/07/2020, Categorías: Lesbianas Tus Relatos Autor: marystegui, Fuente: RelatosEroticos-Club

    ... inmediato empezó a examinarme como si nada, yo me quedé quieta, me pidió que me relajara, abriera bien la boca y metió sus pinzas en mi boca. Apenas había empezado cuando de repente se detuvo, saco sus pinzas, la pensó un instante y un poco avergonzada, pero con una sonrisa me lanzó la pregunta:
    -¿Recuerdas lo que hacíamos cuando chicas?
    -Totalmente, como podría haberlo olvidado.
    -Yo tampoco y al volver a tenerte cerca no puedo evitar sentirme conmocionada.
    -Yo también lo estoy.
    
    Al decirle eso, se ruborizó un poco y sus ojos se iluminaron como cuando se sentía excitada, seguro lo estaba y lo único que se me ocurrió fue tomarle la mano, entrelazar sus dedos con los míos, nos miramos fijamente, ella no dejaba de avergonzarse, ninguna de las dos sabía que iba a pasar en ese consultorio. Quizá solo debíamos seguir adelante con la consulta y citarnos para seguir con esto en otro momento, pero en eso ella me dijo:
    -¿Te acuerdas de los sujetadores que utilizábamos entonces?
    -Sí ¿Y te acuerdas del negro?
    -Sí, ese que me dijiste que era el primero que te compro tu mamá y que aún te lo ponías, aunque ya te quedaba ajustado.
    -Sí, aun lo conservo –le dije- recuerdo aquella vez que me mordisqueaste el pezón encima de ese sostén. Y nos soltamos en una risa.
    -¿Y mi calzón rojo? ¿En el que me hiciste excitar hasta dejarlo húmedo y me lo pediste como recuerdo?
    -Aún lo conservo –le dije- y aún me pongo a oler tus secreciones endurecidas cada que me acuerdo de aquella ...
    ... vez.
    -Pensé que te habías desecho de él.
    -No, cómo hacerlo. Recuerdo que te masturbé como una loca y te saqué una buena cantidad de flujo que quedó salpicado en aquel calzón rojo, cuando se secaron formaron unas costras blancas que, aunque no lo creas, se conservan bastante bien, en esa parte de la prenda donde justamente iba a dar tu zona íntima.
    
    Estábamos excitándonos con todos esos recuerdos, ya no me importaba si salía de su consultorio con el pantalón manchado entre las piernas, sentía que los pezones se me ponían duros mientras hablábamos, movía mis piernas para frotar con mis entrepiernas alrededor de mi vulva. Ella se acomodaba los lentes y luego juntaba las manos llevándolas a su regazo, así apretaba con los brazos sus hinchados pechos que salían hacia afuera, y yo no paraba de mirar directo a ellos. Entonces me preguntó:
    -¿Cómo crees que están mis pechos ahora?
    -No lo sé, solo sé que a simple vista se ven más rellenos que antes.
    -Te gustaba chuparlos.
    -Sí – Le respondí, estaba babeando de deseo por sus pechos. Nos mirábamos como bobas, fijamente, sabíamos lo que queríamos, éramos cómplices de nuestro deseo.
    -Me gustaba mucho como me lo hacías –Hubo una pausa, ella lo pensó- ¿Y aún te gustaría hacerlo? Me dijo totalmente excitada.
    
    Y yo también estaba que no podía más con tanta excitación, como cuando éramos adolescentes, me temblaba la quijada, así que en vez de responderle solo asentí con la cabeza. Ella se acercó hacia mí, y sin importarle que estuviéramos en su ...