1. CLAUDIA MI AMIGA DE PUBERTAD Continuación


    Fecha: 29/07/2020, Categorías: Lesbianas Tus Relatos Autor: marystegui, Fuente: RelatosEroticos-Club

    ... inmediato regresaron a mi memoria todas esas cosas que hacíamos, su sujetador sin broches, lo que sentía al tomarle las nalgas y como la masturbaba metiendo mi mano en su calzón, casi termino conmocionada en su asiento y humedeciéndome con todas esas cosas que iba acordándome: 
    -¡Claudia, vaya que sorpresa!
    -¿Y cómo has estado?...
    
    De inmediato recobramos la confianza, rápidamente repasamos lo que habíamos hecho todo este tiempo sin vernos y reímos recordando algunas cosas, sin hablar de aquellas que hacíamos en secreto por su puesto, yo no quise ser indiscreta y recordarle nuestras masturbaciones juntas pues aun no sabía si ella quería recordarlas y hablar de eso o solamente las había dejado atrás como curiosidades de dos adolescentes. Aquel grato reencuentro en su consultorio terminó con una revisión exhaustiva de mi muela, su diagnóstico médico y el compromiso de volvernos a ver la próxima semana para iniciar un tratamiento de conductos.
    
    Esa noche, después de la ducha y de mirarme desnuda en el espejo del baño, me fui a la cama con un cosquilleo intenso en la vulva y me masturbé recordando todo el placer que nos dimos de adolescentes. Volví a sentir todos esos roces y caricias, la piel de sus pechos en mis manos, sus pezones perdiéndose entre mis dedos, recobré la sensación de sus nalgas al presionarlas, sentí toda su redondez. Y cuando llegué a mi vulva, recordé la suavidad de la suya, cuando ambas todavía no teníamos pelo alguno en esa zona. En ese momento me ...
    ... invadió el deseo, la curiosidad de cómo sería ahora su vulva, seguro llena de pelos, como la mía, me emocioné más con la intriga de cómo sería tocar ahora dentro de su raja, ya madura, volver a sentir como se humedecía con esas secreciones espesas que se perdían entre mis dedos mientras la masturbaba. No me aguanté las ganas de volver a tenerla en mis manos y agité mi vulva como una loca, las piernas me temblaron, me mojé y metí un par de dedos en mi vagina, y no me detuve hasta correrme deliciosamente. 
    
    Estaba ansiosa por volverme a encontrar con ella, nada me prometía que volvería a pasar algo entre las dos, pero quería volver a verla. A la semana siguiente, llegó el día de mi cita médica, a la que fui muy emocionada, cuando me toco turno de entrar a su consultorio no pude evitar excitarme, sentir ese hormigueo en mi vulva y hasta creo que me humedecí apenas la vi. 
    
    Cerré la puerta, nos saludamos amigablemente con un beso en las mejillas, me invito a acomodarme en la silla de revisión; mientras se ponía los guantes me preguntó si seguía molestándome la muela, y yo en mis adentros me preguntaba si se daría cuenta que estaba excitada, si le molestaría eso, o peor aún, si me iba a humedecer tanto que terminaría con una mancha en el pantalón entre mis piernas “debí ponerme un pantalón más grueso y oscuro, malditas mis ganas de ponerme un pantalón con el cual se marca mi vagina para que ella al fijarse recuerde las pantaloncillos que usaba cuando nos tocábamos.”
    
    De ...