1. El juego de la silla


    Fecha: 03/12/2017, Categorías: Hetero Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... cara. Javier también mostraba una gran sonrisa de placer mientras continuaba masajeando sus tetas y jugando con sus rosados pezones hinchados.
    
    El juego siguió durante algún tiempo y varias esposas perdieron sus zapatos. Dos esposas habían perdido sus tops y habían estado bailando sólo con sus sostenes. Cada vez yo paraba la musica y miraba a Elena ella estaba en el regazo de un tipo diferente. A menudo ellos la hacian botar en sus regazos para observar sus tetas ir de arriba abajo y hasta hacerlas rebotar. Esto parecía gustarle a cada hombre que en el cuarto tenía una oportunidad de tener sentada a mi esposa en su regazo al tiempo que las magreaban y tiraban de sus pezones muy hinchados para entonces. Ella parecía que realmente estaba disfrutando el momento. A veces me miraba y me daba una sonrisa y un pestañeo.
    
    La vision era muy excitante para mí. Mi polla estaba dura como una piedra . Mientras yo conseguía alguna que otra recompensa quitando la ropa a las otras esposas aquí y alla, eran los otros maridos en las sillas los que estaban divirtiéndose realmente.
    
    Ellos estaban sobando con sus manos a los tops, sujetadores y tetas de las esposas al tiempo que frotaban sus miembros contra las entrepiernas de las mujeres . El sobeteo era gratis para todos y a nadie parecia importarle que su pareja se restregara con unos y otros.
    
    Mi centro de atención estaba en mi propia esposa y el show que en directo estaba realizando para mi. Ella estaba imponente y realmente ...
    ... deshinibida y excitada. En una de las rondas aterrizó en el regazo de su jefe, Francisco. Cuando los miré pude ver a Elena botar en su regazo. Francisco tenia sus manos bajo la falda de mi esposa y parecía que masajeaba su trasero. Cuando Elena boto de arriba abajo note como ella cerraba los ojos y apretaba la boca, algo le estaba pasando. También me fije en que no sé qué se movía más las tetas de mi esposa o la barriga de su jefe.
    
    En el siguiente round Elena perdió de nuevo y pidió que yo le quitara sus bragas. Me agaché, me puse de rodillas delante de ella e introduje mis manos bajo su falda , mi esposa bruscamente alzó su falda y me dio una sorpresa. Las bragas estaban a un lado mostrando totalmente su húmeda raja y los labios grandes y rosados. Yo alcancé a tocarle excitado su coño y estaba húmedo, empapando, casi goteando.
    
    " Parece como si alguien te hubiera hechado un polvo" le susurré.
    
    "Fue Javier quien me hizo esto". Ella confesó "Cuando yo me sentaba en él, aparto mis bragas. Entonces puso si gran verga en el camino correcto y con ayuda de sus manos aparto mis labios dejando que su polla se introdujera en mi coño. Luego comenzó a mecerse suavemente. Al principio no supe que hacer pero decidí dejarlo hasta que comenzase la música otra vez "
    
    "Javier? no es el tipo que piensas que es una serpiente pervertida " le pregunté.
    
    "Sí, ése es él. Yo no supe qué hacer. Yo sé que tu querias que me exhibiese como una pequeña zorra para ti por lo que pensé que no importaba ...
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