1. Mi novia, su culito y un extraño


    Fecha: 10/11/2019, Categorías: Fantasías Eróticas Tus Relatos Autor: Amanuma, Fuente: RelatosEroticos-Club

    Hola, resulta que llevo casi 2 años de relación con mi novia, ella y yo tenemos 26 años, yo mido 1.87m y ella 1.46m, es bastante bajita en relación a mí, tiene un cuerpo muy bien cuidado, cintura delgada, caderas anchas, sus nalguitas son grandes en relación a su cuerpo, y lo mejor de todo al menos para mí, sus senos son muy pequeños, no tanto como para no tenerlos, pero si lo suficiente para entretenerte con ellos. 
    Ella es una persona bastante extrovertida y al mismo tiempo de carácter fuerte, y para nada abierta en el tema sexual, en cambio yo soy un depravado total, siempre he querido hacerle un anal, pero no se ha dejado nunca y cuando lo he intentado o tocado el tema siempre ha terminado en discusión ya que, según ella, “no quiere porque le duele y punto”. Un día salimos juntos a bailar y entre baile y tragos terminamos muy borrachos, y como ella vivía muy lejos le propuse ir a dormir a un motel y no se hizo problema.
    Casi no podíamos ni caminar de lo borrachos que estábamos, pero cuando llegamos al motel las ganas de coger aun estaban despiertas en nosotros, o al menos en mí, durante el juego previo ella ya no resistió el alcohol y el cansancio y se quedo dormida, yo no quería quedarme con las ganas así que continúe, la bese por todo lados, la desnude y cuando llego el momento abrí sus piernitas y la empecé a embestir como un animal, ella no reaccionaba para nada así que mientras más me ganaba la excitación porque estaba cogiéndomela dormida, pensé que si no sentía ...
    ... nada, era el momento perfecto para tomar el culito que por derecho me pertenecía como el macho que la monta, así que la puse boca abajo, lamí su ano para lubricarlo y con un poco de saliva en mi dedo índice lo empecé a introducir lentamente entre sus nalguitas, estaba muy nervioso de que reaccione y se enoje, pero ella no sentía absolutamente nada, así que me asegure luego de meter mi dedo hasta el fondo y sacarlo de que ese culito estuviera lo suficientemente dilatado para que pueda entrar sin problemas, así que metí mis 2 dedos en su ano mientras le acariciaba las nalgas, luego de un momento los saque y la monte.
    Metí mi penen en su culo dilatado mientras ella dormía y no se enteraba de nada, la embestía lo más fuerte que podía porque, en mi estaba la idea de que ese ano merecía ser bien cogido, mi excitación crecía cada vez mas y mas ya que no podía dejar de pensar que la estaba violando y eso me encendía más, hasta que no resistí y deje salir mi esperma dentro de su hermoso trasero, fue lo más placentero que había sentido en mucho tiempo. Al día siguiente despertamos abrazados y ella no hizo ningún comentario sobre si se sentía extraña o tenia dolor, con lo que pude asumir que, en lo mala copa que es cuando esta borracha no recuerda ni siente nada, ya que no sabía cómo llegamos de la discoteca al hotel.
    Repetí el experimento un par de oportunidades más y salió perfecto, ella sin saberlo me estaba entregando las nalguitas que tanto se hacia de rogar para darme, así que ...
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