1. Depravado sexo en el chalet abandonado


    Fecha: 21/07/2021, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: zorro_en_celo, Fuente: CuentoRelatos

    ... al apartamento, pues yo estaba cansado del viaje y ellas también de los largos paseos. Natalia no apartaba sus ojos de mí y yo tampoco de ella, pues siempre me pareció una morbosa hembra que tenía la sensación de que era la típica que los "mataba" "a la chita callando". Llegué a la habitación y me tumbé en la cama, solo con el bañador. Al cabo de dos horas de siesta desperté con una terrible y amenazante erección producto de que hacía muchos días que no follaba con la imbécil y estúpida de mi novia y que detrás de mi habitación hubiere una caliente hembra en celo con libidinosas y depravadas ganas de rabo. Me levanté y descalzo entré en la habitación que compartían mi tía y su amiga Natalia, entré y allí estaba su amiga, bien abierta de patas y sin ropa de cama que la tapara. Tenía el vello púbico totalmente afeitado.
    
    Entré a preguntar:
    
    -hola Natalia, ¿dónde está mi tía?
    
    -Ha salido a pasear por la playa y luego irá a hacer unas compras en el súper que ya sabes que está en el centro del pueblo y es posible que tarde algunas horas−añadió ella.
    
    Yo la miraba fijamente a sus tetas y ella miraba en dirección a mi bañador y a la brutal erección que yo tenía.
    
    -¿Soy culpable de eso? -dijo Natalia.
    
    -…puede -agregué.
    
    Me hizo señal para que me acercase a ella cosa que hice y ella me bajó el bañador
    
    -Hacía tiempo que no tenía una verga tan dura como esta en mi boca -confesó Natalia.
    
    -¿te gusta mi rabo? –pregunté.
    
    -Pues claro que me gusta, cabrón, sino no te ...
    ... habría dejado pasar y ahora no te la estaría lamiendo y chupando.
    
    Natalia me trabajaba el rabo como una profesional. Ella estaba tumbada en la cama y yo a su lado de pie. Saqué mi rabo de su lasciva y hambrienta bocaza y me situé a su lado y vino a mí, me abrí de patas y siguió mamando y lengüeteando mi falo. Veía que la muy guarra, disfrutaba como una perra en celo y como llenaba de babas mi enhiesta, pero dura verga. Cuando más lascivo y caliente me encontraba la solté -Quiero que me muerdas el rabo y la bolsa de los cojones, que eso me pone más rijoso y salido -ordené. Se debió quedar pasmada pues me miró boquiabierta sin decir nada y a renglón seguido inició mi petición. Ella me mordía y mordisqueaba mi falo y bolsa testicular y yo gemía y gruñía de placer sexual. Me encontraba en un delirante y excitante paroxismo sexual y me hacía sentir como un lujurioso gigoló pagado por una clienta.
    
    Cuando más enardecido y enfervorizado me encontraba, Natalia acertó a lamerme el ojete y me empezó a gustar, por puro morbo. Yo seguía gimiendo apasionadamente y me lo llenaba de babas. Dejó de lamerme el ojete para chuparse bien y a modo el dedo medio y llenarlo de babas. Yo seguía "todo corrido" de placer por los continuos mil lametones que me había dado la muy puerca en el ojete. Cuando menos me lo esperaba y más confiado estaba, comenzó a perforar y taladrar mi ojete con su dedo medio, ya que ambos estaban bien ensalivados. Yo aumenté mis vagidos, gemidos, suspiros y mil jadeos ...