1. Ama de casa alquila habitación


    Fecha: 18/05/2021, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Aldebaran, Fuente: CuentoRelatos

    ... cotilleo sus apuntes de filosofía. ¿Follarán todos los filósofos así de bien?
    
    Al cabo de un rato José sale de la ducha con la toalla puesta y me dice que le deje una fregona, que ha puesto el suelo perdido de agua.
    
    -Lo siento, la cortina se ha salido y se ha mojado todo.
    
    -No pasa nada, ya recojo yo el agua.
    
    Voy a por la fregona y recojo todo bien. Me agacho y le pongo mi culo casi en su cara. Noto como José acaricia su polla contra mi culo. Le tengo enganchado a mí.
    
    Se quita la toalla y me restriega su pene ya sin nada encima. Me baja la braguita y me quiere penetrar.
    
    -No, le digo, aún no.
    
    -¿No? Pero si tengo ganas otra vez.
    
    -Has sido malo, le digo, y has puesto todo perdido. Ahora te aguantas las ganas.
    
    -Vaya, hombre. Se viste y sale del baño.
    
    -Me voy a por mis cosas, vuelvo en un rato.
    
    Al cabo de una hora, José vuelve con sus cosas y se instala en la habitación que alquilo. Esa habitación que presiento nos va a dar muy buenos momentos.
    
    -¿Qué te apetece cenar?
    
    -Pues no sé, me da igual. Lo que fuera Ud. a cenar.
    
    -No me llames de Ud., que hemos follado hace nada.
    
    -Bueno, sí, es verdad. Luisa, lo que tú quieras.
    
    -Iba a preparar merluza al horno, ¿te gusta el pescado?
    
    -Sí, y los moluscos sobre todo, me dice picarón.
    
    -Si te portas bien, tendrás almeja de postre. Anda ayúdame con el pescado.
    
    Nos ponemos a preparar la cena y en un rato está todo listo. Cenamos animadamente y charlamos de todo un poco.
    
    -Bueno, y ...
    ... ahora el postre. Saco pudin y nos lo comemos en dos bocados.
    
    Recogemos la mesa y me pongo a fregar los platos, no le dejo que me ayude.
    
    -Y ahora el verdadero postre, le digo. Me levanto el vestido y le dejo ver mis braguitas rosa.
    
    -Ufff, Luisa, que gran postre.
    
    -¿A que si? Ahora verás.
    
    Me subo a la mesa y me acerco a él a gatas por la mesa. José también se sube a la mesa y nos encontramos en medio. Nos besamos con pasión como dos enamorados. Me mete el dedo por la braguita y yo me humedezco enseguida.
    
    -José, me pones a cien. Métemela ya.
    
    -Espera, espera, cómemela un rato.
    
    Le hago caso y le como la polla con ardor. Enseguida se pone duro y yo me masturbo. Nos tiramos por la mesa y entonces nos desnudamos, nos ponemos a hacer un 69 muy rico.
    
    -¡Aaaaaah! ¡Aaaaaah! ¡Más! ¡Más!¡Más!
    
    -Sí, sí. Me lo come como nadie. Ni siquiera mis novios me lo han comido así.
    
    Entonces me levanto y le pido que me folle. Me pongo a cuatro patas y le digo que me lo haga así.
    
    José se pone detrás de mí y me empuja su polla hasta el fondo de mi coño húmedo. Me penetra con mucha ansia, se nota que me desea un montón. Se está follando a su casera como si no existiera nada más en el mundo.
    
    La mesa tiembla como loca con sus embestidas, yo me corro como una loca al poco rato, pero no se lo demuestro. El aguanta mucho, y tampoco se corre. Después de media hora haciéndolo, yo me he corrido 3 veces y el sigue ahí.
    
    -Luisa, me estoy yendo, me voy...
    
    -Vete ya, vete ya, ...