1. Pepa, su hijo y yo (II)


    Fecha: 24/11/2020, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Después de las orgías que nos corríamos los tres , comencé a obsesionarme con la situación que estaba viviendo. José y su madre eran unos cachondos de mucho cuidado y sin embargo mi madre era una timorata que a la mínima que se mentaba la palabra sexo ,se ruborizaba.
    
    Mi madre era del mismo extracto social que Pepa pero su educación había sido más rígida .Ambas eran amigas ya que vivíamos cerca unos de otros por eso nunca se extrañaba cuando me quedaba a dormir en casa de José , ¡no se podía imaginar las orgías que nos montábamos!.
    
    Rosa, así se llama, era de la misma edad que Pepa , aunque era un poco más alta que ella, no sabía nada acerca de su figura ,siempre llevaba ropa muy ancha y en el aspecto sexual no se había comido un rosco desde que se divorció de mi padre , hacía ya cuatro años. Le gustaba ir casi todos los días a misa para confesar sus "pecados". No sé qué hablaría con el cura porque vida más santa imposible.
    
    A mí me rondaba en la cabeza la idea de ver desnuda a mi madre , pero era imposible, siempre que se bañaba lo hacía con el pestillo de la puerta echado y era tan ordenada que nunca olvidaba nada. Cuando se cambiaba de ropa más de lo mismo, todas las puertas cerradas.
    
    Le comenté mis pensamientos a José Ángel y él me dijo que trazáramos un plan para ver desnuda a mi madre. Estuvimos pensando la manera de llevarlo a cabo y se nos ocurrió una idea.
    
    Nos quedamos a dormir toda una semana en mi casa para ver mejor la situación y estudiar todos ...
    ... los detalles .Observamos atentamente los movimientos de mi madre , sus horarios de acostarse , de levantarse y no había manera era, como un reloj suizo. Una noche nos levantamos sigilosamente para ver cómo dormía , nos acercamos a su habitación , yo tomé el picaporte de la puerta moviéndolo y observé que esta echado el cerrojo, mi madre se despertó y nos dijo que qué pasaba. Le dijimos que nos encontrábamos mal que nos dolía el estomago.
    
    -Esperar un poco que ahora salgo , me visto y salgo.
    
    Dedujimos que dormía desnuda , nos pusimos cachondos de pensarlo , salió mi madre , nosotros teníamos las pollas empalmadas y no hicimos nada para que ella viera como teníamos las vergas. Nos agarrábamos el estomago para hacerla ver que nos dolía mucho y dirigió su mirada hacia aquellos bultos, se ruborizo al ver los paquetes, pero no dijo nada .Nos fuimos los tres a la cocina y allí mientras preparaba una manzanilla de espalda a nosotros , nos bajamos los pijamas sacando nuestras pollas, estábamos un poco cortados, no sabíamos cómo iba a reaccionar , así que con un gesto le dije a José Ángel que guardáramos las herramientas antes que las viera mi madre. Tomamos las manzanillas y nos fuimos a la cama , mi madre se fue a su habitación y cerró la puerta con pestillo de nuevo , nosotros en la habitación comentamos la "jugada".
    
    - Joder tio ¡has visto como nos ha mirado la polla! - Sí, pero la he visto cortada .Conozco a mi madre y lo único a lo que habríamos llegado es a una bronca de ...
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