1. Ahijada de mi esposa


    Fecha: 10/08/2020, Categorías: Erotismo y amor Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Adela habia aprovechado haberse ido a vivir con nosotros despues de la ruptura de la relacion con su novio. Adela no era mi ahijada, pero si de mi esposa. Mi esposa estaba muy enferma y me sentia todo desvastado. Cuando conoci por primera vez a Adela me reserve todo lo que vi de ella porque mi edad a la de ella es de gran diferencia. Adela me ayudaba mucho con mi mujer y se iba a su cuarto a dormir hasta ver que todo estaba bien conmigo y mi esposa. Yo me quedaba en la sala mirando la tele acompañado de una copa de vino y a veces mirando el trabajo que habia que hacer en la compañia. Una noche Adela salia de su cuarto en un short cortito y camiseta y se iba para la cocina. Desde ahi en la sala a oscuras yo miraba los movimientos de Adela sin que ella lo notara. Pasaba por delante de mi y al pasar por frente la television me decia "Compermiso señor". Asi comenzaron hacer las noches en mi casa hasta que un noche esuche desde el cuarto de Adela discutiendo por el celular alguien que podria ser su ex-novio y ella decia "Me cogistes y tu sabes que tu eras el primero y despues comenzastes con estupideces para asi poder deshacerte de mi y lo lograstes y mejor no vuelvas a llamar". Despues escuche que Adela lloraba y senti pesar por ella. Me levante de mi sofa y con cuidado me acerque a su puerta para preguntar y ella me decia que pasara que la puerta estaba abierta. Mire al cuarto de mi esposa y ella dormia bajo los efectos de sus medicinas. Entre al cuarto de Adela y ahi estaba ...
    ... ella arrecostada boca abajo con sus short corto y su culo paradito y cu camiseta puesta. Le pregunte que pasaba sin dejar de ver esas nalgas paraditas de ella y ella me pregunto "Me estabas escuchando?". Le dije la verdad "Si, te estaba escuchando". Adela me decia "Disculpame por este papel de estupida". Le dije yo que no habia razon por estarlo. Le puse mi mano a la altura de seis pulgadas distantes de su nalgas para tocarlas, pero senti miedo a su reaccion y la berga la tenia bien dura de la ereccion. Le dije palabars de alivio y poco a poco ella se relajaba hasta que llego la hora de salir de su cuarto y me decia "Gracias por sus palabras y su compañia señor".
    
    Mi esposa era internada al hospital y una noche que yo llegaba despues de haber llegado del hospital encontre a Adela en la cocina tomando vino del mio y me invitaba y me uni con ella a beber. Esta vez comprobe de que su bollo en medio de sus piernas era real y hermoso. Mis sentimientos estaban encontrados y no niego en decirlo porque sentia ganas de que Adela me dijera algo con relacion al sexo. Eran las diez de la noche cuando el novio de Adela llamaba. Me levante de la mesa y Adela me decia en señales que no me fuera y que me quedara sentado. La discusion entre Adela comenzo y ell decia "No, no te equivoques porque dudo que tu hayas logrado a pentrarme bien y de lo que si estoy segura es que me la chupates bien, pero lo del otro, no. Las dos veces y unicas que trataste en metermela bien nunca sucedio como debio ...
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