1. Me haces temblar


    Fecha: 13/06/2020, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Sentila, Fuente: CuentoRelatos

    Se volvieron a encontrar después de casi cinco meses. Ella todavía estaba enfurecida por el descaro en aquella fiesta de casamiento, cuando él aprovechando el baile la presionó contra su cuerpo y le hizo sentir su dureza bajo el pantalón. Fue un instante y se arrepintió de no golpearlo delante de los demás.
    
    Ahora Eugenia lo tenía a pocos metros, en la librería. Él, Marcos, estaba con sus manos alzando textos usados, delante de unos de los escaparates. La lectura era una pasión que habían compartido años atrás los dos, cuando los cuerpos desnudos se acoplaban, sin importar dónde. Ella se acercó por detrás y cuando estuvo a pocos centímetros de su espalda le dijo casi al oído y con firmeza:
    
    -Me debes una explicación.
    
    Marcos reconoció el tono de la voz y giró hasta quedar ambos de frente y con sus miradas punzantes cruzadas. Con una leve sonrisa quiso amortiguar el momento de tensión, pero notó que ella estaba realmente enojada.
    
    Eugenia le recordó la noche de la fiesta de casamiento y el baile atrevido que él le había propuesto.
    
    - Te confundís y crees que soy tu patrimonio; te olvidas que tengo un novio que me respeta y que esa noche estaba a dos pasos de nosotros- dijo Eugenia.
    
    Marcos trató de justificar su comportamiento amparado en una borrachera, que ella no creyó. Eugenia era una mujer menuda de casi 30 años, que tenía un cuerpo de adolescente. No era muy alta, pero sus piernas se veían firmes, al igual que su cola. Siempre se había quejado del tamaño de ...
    ... sus pechos, a los que creía no muy grandes. El pelo castaño le caía hasta los hombros, ahora cubiertos por una blusa multicolor, que acompañaba con una pollera corta de jeans.
    
    Marcos cruzaba ya los 35 años y era delgado. Siempre había sido un varón elegante, aun cuando vestía informal. Esa tarde, en la librería, llevaba puesto un pantalón capri y una remera celeste, que contrastaba con su piel dorada por los días de vacaciones. Ambos habían formado una historia de amor en los años de la universidad, cuando cursaban el profesorado de geografía. Fue tan intensa la unión que se deshacían cada vez que tenían sexo.
    
    Juntos descubrieron sus cuerpos y los puntos erógenos. Marcos tenía debilidad por los pezones rosados de Eugenia y adoraba lamerlos, mojarlos con la punta de lengua y recorrer toda la circunferencia hasta verlos erguidos. Ella había arrojado su educación estricta por la borda, cuando descubrió cuando le gustaba lamer el pene de su pareja. Adoraba sentir el glande hinchado y rojizo aprisionado entre sus labios. Rozarlo con la lengua y envolverlo con la boca, hasta sentirlo crecer.
    
    Eugenia había tenido ciertos prejuicios con el sexo, hasta que soltó sus sensaciones interiores. Siempre recordada esa madrugada en el pasillo de su casa. Los dos pegados a la pared y las manos de Marcos que buscaban la piel desnuda. Nunca había sentido su sexo tan húmedo. Aunque siempre le acariciaba el pene, jamás se había animado a besarlo y lamerlo. Pero, esa madrugada fue distinta. ...
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