1. Mi espiosa con el curita 4 parte


    Fecha: 26/03/2020, Categorías: Infidelidad Autor: josean, Fuente: RelatosEróticos

    ... volvérsela a coger.
    
    Ella lo espero ese día con una blusa transparente en que podían verse sus bellos melones muy redonditos y firmes, que así eran sus medianas y maduras tetas, esas tetas no eran tan grandes pues usa una talla 34 C pero si perfectas y muy bien cuidadas para su edad no llevaba brasiere, y sus pezones resaltaban bien parados sobre las obscuras aureolas y le pidió que le metiera mano, cosa que nunca había hecho pues deseaba sentirse realmente deseada por él.
    
    Ese día, cuando llego el curita platicaron un rato en que ella le dijo que deseaba ser muy especial para él y sentirse muy deseada y que por eso la usara verdaderamente sin más freno que sus deseos pues quería ser verdaderamente su mujer, él la acostó sobre la cama totalmente desnuda y allí empezó a acariciarle las tetas y a mamárselas mientras le metía la mano en la entrepierna para sentirla así.
    
    De pronto o quizás hasta ese momento estando yo presente viendo una vez más como se cogía a mi esposa me di cuenta que su respiración estaba más acelerada, y comenzó a gemir, y a gemir más fuerte, mientras le decía con entrecortada voz que ya se la metiera,
    
    Comenzó a jugar con su excitación, pues su pene estaba sobre su vulva la que picoteaba pero sin ser introducido en su vagina, con la punta del pene le tocaba el capuchón del clítoris, haciéndola enloquecer de pensar en el placer que le esperaba, recorría sus labios mayores, y subía y bajaba su pene pero sin penetrarla, ella levantaba sus caderas ...
    ... como tratando de que su vulva encontrara ese pene que tanto deseaba y que ya entrara en su vagina, estaba desesperada hasta que el finalmente poniéndoselo en la entrada de la vagina empujo fuertemente para penetrarla.
    
    Y así otra vez la venosa y gruesa verga del curita penetro totalmente la vagina de mi esposa que se retorcía de placer al sentirse cogida en esa forma y que era penetrada con tantas ganas.
    
    Ese mismo día le dijo que deseaba que se pusiera de a perrito pues deseaba sentir como se la podría meter en su culito.
    
    Ella se negaba arguyendo que no se lo hiciera si pues le dolía mucho en esa forma.
    
    El insistía y le decía que solamente sería u poquito lo que le metería y que por lo mismo no le iba a doler mucho.
    
    Ella le pedía que no se lo hiciera así y el insistía en que le diera en esa forma las nalgas.
    
    Por fin ella acepto el sacrificio de darle las nalgas también para que se lo metiera por ese pequeño orificio y que a mí me había negado siempre.
    
    Total se puso en 4 patas sobre la cama mientras él tomaba un tarro de vaseline y comenzaba a ponerle una generosa cantidad en el culo.
    
    Ella realmente colaboraba diciéndole que le iba a doler y que solo se dejaba por todo lo que lo quería y para que viera que realmente estaba dispuesta a entregarse a él en todas las formas.
    
    Él procedió a meterle un dedo en su culito mientras lo movía y le decía que la quería mucho y que ya veria como podía también gozar al sentir que lo tenía adentro de su culo.
    
    Así ...