1. Secretos de una madre


    Fecha: 22/08/2019, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Hay temas que son difíciles de exponer, como lo referente al incesto. Muchas veces se calla por miedo a no ensuciar el buen nombre de la familia.
    
    Estoy consciente que en la gran mayoría de las veces el incesto comienza con abusos sexuales y termina con la violación. Lo que más se denuncia es la violación de una hija o de varias hijas, por parte del padre o algún familiar cercano.
    
    En mi caso personal nunca fui violada o forzada. Antes de darme el valor y la fuerza para contar esto que van a leer me encontré con infinidad de páginas dedicadas al incesto y relatos la gran mayoría escritos por hombres y ficticios, que hablan de grandes penes y maratónicas sesiones de sexo, encontré muy pocos relatos que lograron captar mi atención y ser convincentes entre la realidad que se vive en una situación de incesto porque solo quien ha vivido a plenitud el tema sabe lo que encierra vivir bajo esta forma.
    
    Soy una mujer de 42 años, pero cuando era una adolecente mi padre me acostumbró a que era normal ser tocada por él, yo no tenía conciencia que eso fuera incesto hasta los 14 años que se lo comenté a mi mejor amiga como si fuera algo natural. Ella se sorprendió. Fue la primera vez que me cuestioné la conducta de mi padre y mía. Sin embargo los contactos y toques siguieron.
    
    Mi padre nunca me penetró ni me mostró su sexo, pero desde que tengo memoria recuerdo que me abría las piernas para examinarme, "a ver cómo estaba creciendo su nenita", así me decía. Cuando me bañaba, él  era quien me secaba y me llevaba a mi cama a dormirme.
    
    Me ponía a dormir boca abajo, metía la mano por debajo de mi pijama y me acariciaba la espalda, las nalgas y por momentos me toqueteaba la vulva, hasta que me dormía.
    
    Así fue hasta los 15 años más o menos. Una vez mi madre lo sorprendió acariciándome la entrepierna y le dijo que ya yo estaba muy grande para que me bañara, él se lo tomó a broma y le dijo que sólo jugábamos y que a mí me gustaba, mientras me besaba la vulva por fuera y podía sentir su lengua lamiendo, creo que fue la primera vez que tuve un orgasmo, pero no lo sabía en ese momento.
    
    Con el tiempo y por motivos de trabajo mi padre comenzó a viajar y ausentarse de casa por algunos períodos. Cuando regresaba a casa era yo quien lo buscaba, tenía cerca de 17 años y mientras me ayudaba con las tareas de la escuela metía sus dedos dentro de mis pantaletas y me acariciaba. De noche me despertaba sintiendo su lengua moviéndose suavemente en mi vulva, y me decía, quédate tranquila, así dormirás mejor.
    
    Otras veces me preguntaba de mis amigos o novios y mientras le platicaba me hacía preguntas sobre que chico me sentía atraída y mientras le platicaba él me alzaba mi falda o mi vestido o me quitaba mi short y me hacia recostar sobre mi espalda, era yo quien me quitaba mis pantaletas le entre abría mis piernas esperando sentir sus dedos en mi intimidad y comenzaba a decirme que había crecido mucho y entre abría los labios de mi vulva con mucho cuidado buscando ...
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