1. Polvazos incestuosos


    Fecha: 13/08/2019, Categorías: Hetero Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    Amaia, podía pasar por Amaia Salamanca, con unas tetas más pequeñas, pero si me apuran diría que aún era más sexy. Era heterosexual. Heidi podría pasar por Heidi Blair Montang y era lesbiana. Sus distintas condiciones sexuales no impedían que las dos primas fuesen amigas íntimas.
    
    Estaban en pijama boca abajo sobre la cama de Amaia con una mano en el mentón mirando Abierto Hasta el Amanecer en la tele de plasma que había en la pared. Los padres de Amaia se fueran a Venecia a pasar el fin de semana. Su hermana Alba y su hermano Alejandro, un mariconcito, se fueran juntos de marcha y no volverían hasta el amanecer. Las muchachas tenían libertad para hacer lo que les viniese en gana. Amaia le dijo a Heidi:
    
    -Con ese tatuaje George Clooney estaba para comerlo.
    
    -Quien estaba para comerla era Juliette Lewis.
    
    -Si tú lo dices...
    
    -Sí, lo digo. Metería todo su chochito en mi boca y se lo comería hasta que me emborrachase con el jugo de su corrida.
    
    -Eres una enferma.
    
    Salió Salma Hayek con una pitón al cuello, y le dijo Heidi a Amaia:
    
    -¡Qué buena está la cabrona!
    
    -Te van todas.
    
    Heidi, mirándole para las tetas, le dijo:
    
    -Si están buenas, sí. ¿Queres saber cómo haría para que se corriese esa jamona?
    
    -¡No! Y no me mires para las tetas.
    
    -O.K. Miraré para las tetas de Salma.
    
    Salió a relucir la vena cotilla de Amaia.
    
    -Dicen que Salma Hayek y Penélope Cruz se liaron durante el rodaje de Bandidas. ¿Será verdad?
    
    -Probablemente lo hicieran. Las  actrices prueban de todo, no como alguna que yo me sé.
    
    -No empieces.
    
    -Es que eres la cosita más rica que han visto mis ojos.
    
    -Ya empezaste.
    
    -A ver, Amaia. ¿Si a ti te gustase un chico no intentarías ligar con él?
    
    -Es diferente. Además, estamos solas en casa y me violentas.
    
    -Tranquila, sé que ni jugarías al juego de las zonas y los puntos erógenos.
    
    La curiosidad...
    
    -¿Qué juego es ese? Nunca oí hablar de él.
    
    -Es un juego que inventé yo. Se da la primera letra y la última de un punto erógeno o de una zona erógena del cuerpo de la mujer, si se acierta se da un punto. La primera que llegue a cinco puntos gana y la que pierde le tiene que hacer a la otra las tareas durante una semana. Si no se acierta, la que falló tiene que besar a la otra en ese punto, en esa zona o en la boca, con o sin lengua, si no lo hace, o pide papas, recibe tres zapatillazos en cada nalga a braga quitada.
    
    -Es un juego de lesbianas.
    
    -Es un juego erótico, pero hay que ser muy inteligente para ganar.
    
    Hubo un apagón y se encendió el generador del pazo. La televisión no funcionaba. La habitación estaba a media luz.
    
    -¿Me estás llamando tonta?
    
    -Mujer, tonta no eres, pero en este terreno no sabes tanto como yo. Creó que eres de las que el perineo les suena a algo de los montes Pirineos.
    
    -El perineo está entre el chochito y el culo, y es un lugar erógeno. Otras zonas erógenas son...
    
    -¿Si tanto crees saber por qué no juegas, cobarde?
    
    Si había una cosa que cabrease a Amaia ...
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