1. Me vio vestida de mujer y me rompió el culo en su camión


    Fecha: 01/09/2017, Categorías: Transexuales Autor: janet70, Fuente: SexoSinTabues

    ... derecha. Me la movía desde arriba hacia abajo y también de abajo a arriba. Yo gozaba esa nueva sensación a tan temprana edad, y la vez me decía cosas muy lindas al oído. Al cabo de algunos minutos en aquella posición, moviendome su gran verga, me dijo. - No te asustés, pero no soporto más. Te voy a dejar mi lechita calentita en tu culo. Empinó aún más mi cuerpo hacia adelante, para poner la punta de la cabeza de su verga en la puerta de mi orificio. Me obligó que se la apretara con mis nalgas sostenidas con mis manos. Luego sentia que con su mano frotaba y hacía vibrar muy velozmente la pija ahí, masturbándose en mi culo. Después de tan desesperada agitación logró correrse y desparramar toda su leche tibia entre mis cantos. Sentía que mojaba nuevamente con ese líquido espeso todo dentro de mi culo. Inmediatamente se sacudió su verga, se prendió el cierre de su pantalón y se fue dejándome un beso en mi cara mientras me decía. -Chau, si querés más, vení mañana a esta hora a la puerta del cine. Le voy a hacer algo más rico a tu culo. No me penetró, pero me dejó empapada mi raya con su leche. También tenía una sensación muy rara y distinta en mi cabeza. Y sí, quedé contaminada para toda mi vida. Nunca le hablé de esto a nadie. Mis padres ni se enteraron de lo ocurrido. En mi opinión, él fue el primero que me cogió, aún sabiendo que no rompió mi culo, lógico. Tampoco jamás volví al cine, porque quedé con muchísimo susto por la desconocida situación que pasé con él. Meses después, ...
    ... mis padres y yo nos hicimos fieles de esa excéntrica y nueva religión. A mí, ni me preguntaron si quería serlo, simplemente me obligaron. Crecí con esa forma de vida, en donde había que adaptarse a un régimen absurdo y una forma de pensar en absoluta contraposición con lo que me pedía mi cuerpo. Desde aquella vez del cine y a partir de mi pubertad, comencé a desear que un muchacho me metiera su pija en mi orto, pero reprendi psicológicamente todos mis sentimientos de tener aquella prohibida sensación en mi colita, debido al dogma que profesaba. Como mencioné, llegué hasta casarme con una mujer por estar abocado a dicha religión y también por haber conseguido un status social muy bien definido en aquel grupete religioso. Pero después de dos años, la cosa no resultó para los dos. Yo no le quería dar sexo porque me di cuenta que no me gustaba estar con una mujer. Eso lo aborrezco. Ella me reprochaba todo, por eso discutíamos. Mis suegros se metían siempre a favor de ella en cada una de nuestras disputas matrimoniales. También no me sentia libre para tomar ciertas decisiones importantes en mi vida, como salir de noche. Además mis ex-suegros siempre se entrometían por ser dueños de la casa. Tampoco tenía la libertad para realizar muchas cosas más, porque también la religión me lo prohibía todo. No soporté más tanta presión. Decidí por divorciorcirme de ella, para rehacer mi vida en soledad y así abandonar y desbaratar todas mis obligaciones religiosas. Lo cierto que fui expulsada ...
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