1. EL BESO


    Fecha: 06/07/2019, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Muchos sueños subyacen en los momentos casuales de la vida. Y estos momentos, a veces tan intensos y vehementes se tornan tan ardientes y apasionados que deseas se vuelvan eternos. Cris es una chica muy bella y dulce además de muy inteligente pero con un grave defecto, es adicta al trabajo. Su adicción ha hecho de su oficina su hogar y de su hogar su oficina. Su tiempo se desvanece entre la multitud de expedientes que analiza y corrige, y en sus largas jornadas de oficina no tiene más compañía que su computador. Aun así, no siempre está sola, hay alguien que la observa, alguien que se siente muy atraído por ella. Ella ignora lo que despierta en ese alguien… pero pronto va a descubrirlo.
    
    Uno de esos días de arduo y extenuante trabajo, se extendió hasta horas de la noche sin que Cris se percatase de que se había quedado sola en su fría oficina. Piensa que tal vez es hora de irse y justo en ese instante, las luces comienzan a apagarse lentamente, una a una, dejando el piso casi en penumbras pero con una tenue lucecita que le permite recoger sus cosas. Se levanta y rodea su escritorio dándole la espalda a la puerta. Se quita su chaqueta para acicalarse cuando percibe una presencia tras de sí. Está asustada, sin reacción alguna. Trata de virar y al momento siente como una mano la rodea y cubre sus ojos mientras a otra la abraza fuertemente por su cintura inmovilizándola. Sólo un murmullo en su oído rompe aquel silencio tan siniestro. Eres tan bella!… Tal vez fue el tono tan ...
    ... sereno o la dulzura en las palabras, que la llenaron de sosiego mientras los labios que la adulaban la recorrían desde su oreja hasta su cuello. Eres tan dulce!... Cada halago iba precedido de un beso y una caricia sin el menor reparo de Cris. Tan Perfecta!... ya no sintió miedo ni preocupación, sino más bien una extraña sensación de arrobo y agitación en su cuerpo que la hizo estremecer… Y en ese instante, tal vez fugaz o tal vez eterno, su corazón latió tan lento y tan rápido al mismo tiempo que mezclando sentimientos de calma y sosiego con exaltación y frenesí la llevaron casi a la locura. Vencidos sus temores, Cris movió lentamente su cuerpo y sus manos hacia atrás tratando de asirse a ese desconocido, de sentirlo, aprisionándose sobre él, permitiéndole que con sus manos la recorriera de arriba abajo y de abajo a arriba, acariciando lo que encontraban a su paso, su rostro, sus pechos, su vientre, todo su cuerpo, mientras sus labios se engolosinaban con su cuello.
    
    No podía verlo, pero sí sentirlo… para Cris la agitación era cada vez mayor. Estremeciéndose con cada caricia y cada beso, se dejó caer en su escritorio con sus brazos extendidas hacia adelante, a merced de ese desconocido, de ese alguien que ahora sería su verdugo. No quería mirar, sólo sentir esas manos recorriendo su cuerpo…. No quería pensar, sólo sentir esos besos sobre su cuerpo… No quería huir, solo esperar lo que le depararía el destino y el destino sería más que benévolo con ella, le concedería un mágico ...
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