1. Mi esposa y mi fantasía


    Fecha: 19/06/2019, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... dame hasta que llegue a la casa escurriendo de tu semen - yo tomé sus palabras como si no me las dijera a mí ya que como casados que estábamos en ese momento, los dos deberíamos llegar a la misma casa (no sé si ella pensó lo mismo, pero yo aproveché y le comencé a hablar como si yo fuera otro) - Así putita, dame toda tu conchita, déjame llenártela toda de mí, para que cuando llegues a tu casa, no sepas qué decir y la emoción te vuelva a surgir cuando te digan de dónde vienes - Mary, quedó pensativa, como dudando de lo que le decía y a la vez como si se sintiera con otro - Hummm, qué rico, ... pero ¿qué crees que me puedan decir? - a lo que sutilmente contesté ya más excitado - No sé, Mary, pero tal vez tu esposo te llame la atención por llegar tarde, tomada y con olor a sexo - Mary ya entrando en el juego me contestó excitada - No me pueden decir nada, ya que saben que adoro el sexo, las vergas y que haría todo por coger con quien me desee - Yo estando ya a los límites de aguantar no colmé en llenarla de besos en su espalda y agarrando sus senos, mientras ella apoyaba sus dos manos en los respaldos de los asientos delanteros, para embestirme directamente y decirme - Te gusté esta noche querido, ya que me has cogido increíblemente, y sólo espero que mi esposo no se dé cuenta de que me has cogido pero sobre todo, que me gusta andar de puta buscando más vergas para que entren en mí - yo estaba ya con la cabeza apoyada hacia atrás, próximo a explotar cuando de pronto hice mi ...
    ... ultima pregunta _ asiiii Mary, assiiiii, ohhhh, qué puta eres ( y se me ocurrió hacerle la pregunta más fuerte) assssii y por cierto Mary... sólo aceptaste salir conmigo sin saber mi nombre - a lo que ella contestó salvajemente - Claro amor, para coger no importa quien seas, pero sabes... vi tu credencial y sé que te llamas... ¡¡¡Eduardo!!! - al decir eso, me vine como nunca ya que ese no es mi nombre y ella llena de deseo, me nombró por otro nombre causando en mí todo lo incontrolable. Ella por su parte comenzó a girar y subir y bajar rítmicamente para exprimir con su conchita toda mi verga que hacia erupción dentro de ella. Sus movimientos eran salvajes y logré ver que su rostro se deformaba de placer pero sin dejar de verse en el espejo, hasta que se retorció echando su cabeza hacia atrás brindándome todos sus senos ante mis manos que la abrazaban por atrás.
    
    A partir de ahí, todos nuestros encuentros sexuales los hacíamos de esa manera, imaginándonos con otros y otras alcanzando orgasmos increíbles y cuantiosos.
    
    Como les comentaba en un principio, el deseo sexual como pareja formal, se acaba y sólo renace cuando sabemos que nuestra pareja no está tan segura con nosotros y que por el contrario, causa emoción y deseo entre otros.
    
    Por ello, comencé a comprarle ropa a Mary, cada vez más juvenil, de moda y provocativa, así como ropa interior sexy que causara en mi persona deseo al sentírla vestida así por dentro.
    
    Después de semanas de hacer el amor así, imaginándonos en ...
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